1. Autoestop. 24horas en camion_China

Hay mil formas de ahorrar en los viajes, de reducir gastos, de conseguirlo todo al mejor precio. Con maña y esfuerzo hay quienes son capaces de regatear hasta el último céntimo. A nosotros nos también nos gusta comparar precios, aprovechar ofertas y que nos den dos por uno de vez en cuando, pero en realidad esos no son nuestros trucos para viajar con poco dinero. Para nosotros viajar barato significa, más que nada, dejar de lado lo que no haga falta, y viajar con algo menos de pasta, menos comodidad, menos organización, pero también menos horarios, menos itinerarios impuestos y, quizás, a veces, más sorpresas. Es, sobre todo, intentar consumir menos para viajar más. Nuestros consejos no son ni universales, ni infalibles, ni siquiera del gusto de todo mochilero, son simplemente el modo en que nos tiramos dos años recorriendo Asia en autoestop.

1. Utiliza tu pulgar (viaja en autoestop)

Autostop-invierno-Anatolia-Turquia

El avión es seguramente el medio de transporte más eficiente para acortar distancias, el tren quizás el más romántico y alquilar una moto en el sudeste asiático el súmmum de la aventura mochilera. Pero el mundo se ve de otro modo desde la cabina de un camión, y con los ojos de quien te lleva. Las carreteras cobran caras y nombres cuando se viaja en autoestop. Viajar a dedo no es sólo una de las formas más económicas de moverse por un país sino, sobre todo, una de las que te regala más historias a cambio de tu tiempo.

2. La tienda de campaña te acompaña (acampa más)

2. Acampa. Con tu mosquitera en una azotea_Tailandia

Entendemos que los hostales tienen su punto, que el couchsurfing está de moda, que uno viaja para encontrarse con otros viajeros y que tras un día intenso de monumentos, mercadillos, fotos y comida callejera, uno quiere cuatro paredes con cama, baño y wifi para compartir la experiencia. No digo que no. Pero también, de vez en cuando, uno quiere ver las estrellas, escaparse del barullo, tomar una playa, una colina o una azotea. Y acampar. Volver a lo básico. Una tienda de campaña pequeña (1 o 2 personas) supone un par de kilos más en la mochila pero hace que, a veces, buscar alojamiento sea tan sencillo como preguntar ¿dónde puedo acampar? Y si tu destino es tropical, con una mosquitera te podrás apañar en cualquier sitio.

3. Kettle de viaje o campingas (ahorra en comidas)

3. Cocina_desayuno en Tailandia.

Los viajes son sus comidas y sabores, nadie se quiere perder la gastronomía local, los platos típicos y los barecitos con gracia. Pero seamos sinceros, al día tres ya andamos pidiendo la mitad de las comidas sin picante, a las dos semanas seleccionamos casi sin querer el restaurante que la guía marca como autor de “las mejores pizzas de la ciudad” y al mes y medio soñamos con una simple tostada y un café con leche para desayunar. No es que uno se tenga que pasar todo el día de cocinero, pero viajar con una pequeña kettle o un camping gas, no solo hace que algunas de tus comidas te salgan casi gratis, sino que será además una excusa para curiosear mercados, improvisar tus propias recetas mochileras con ingredientes que ni sabías que existían y usar toda esa colección de tés y especias que has ido recopilando por ahí.

4. Café con wifi, y nada de agua mineral (lleva tu propia botella en la mochila)

4. Rellena tu botella. Termos con agua hervida_China

Nosotros somos de sentarnos en dos tipos de sitios, los que tienen encanto y los que tienen wifi (bueno, y a veces los que tienen baño). En el primer grupo van los puestos callejeros, los bares de barrio, las teterías en los mercados y algún que otro café con buenas vistas. En el segundo entran los sitios más turísticos, los lobby de hotel, las terrazas de hostal, los chiringuitos de playa y todos esos otros establecimientos desde los que mandamos noticias a la familia o actualizamos el blog, y donde siempre nos tomamos algo a cambio de wifi. Todas las demás bebidas, empezando por el agua, pero también el té del desayuno, una limonada y lo que haga falta para afrontar el día intentamos llevarlas en nuestra propia botella o termo. En China cualquier sitio tiene agua hervida, en Tailandia se puede rellenar agua purificada en máquinas por casi nada, en Myanmar la encuentras por todas partes en garrafas, y por Europa no hay ni que recordar que hay grifos y fuentes. Si además viajas con filtro, mejor que mejor. Ahorra pasta y plástico al mismo tiempo.

5. Monta tu propio itinerario

5. Camina. Alrededores Charyn Ca§on_Kazakhstan

Está muy bien consultar guías y blogs, saber que hay que ver en cada ciudad y por donde están esparcidos los puntos de interés en el país que vas a visitar. Pero intentar verlo todo, entrar en todo, hacerlo todo, no solo acabará con tu bolsillo sino incluso con tus ganas de viajar. Móntate tu itinerario, escoge los monumentos y actividades que realmente te interesen, y deja espacio entre una cosa y otra para disfrutar de tu tiempo. Hay muchos sitios que merecen la pena, pero ninguno es obligatorio. Al principio no te podrás resistir a verlo todo, pero tras uno o dos meses te darás cuenta de que a veces compensa ver menos y vivir más. Tu bolsillo te agradecerá los días tranquilos, y tu mente se alegrará de poder respirar.

6. Camina, no seas vago.

Monta tu itinerario. De pueblo en pueblo por Kirguistan

Casi todos los viajeros se quejan de taxistas y conductores que les persiguen con ofertas. Nosotros casi nunca tuvimos problemas porque a cada propuesta de transporte sonreíamos señalando nuestras piernas y explicando que preferíamos caminar, a donde fuera. Quizás no te dé tiempo a verlo todo si vas por tu cuenta, y seguro que el taxista o el conductor del tuk-tuk, se sabe de memoria el recorrido y te lleva de monumento en monumento sin perder el tiempo, devolviéndote a la terraza del hostal justo a la hora del atardecer. Pero perderse tiene su encanto, y a veces merece la pena no tachar todos los puntos marcados por el itinerario, a cambio de construir el propio (ver el consejo numero 5). Camina entre un punto y otro para recordar lo que significa “descubrir” un lugar. Ninguna guía te podría contar tras que callejuela se esconde un patio con olor de azahar, ni desde qué parque verás ponerse el sol, y no hay itinerario que marque las vueltas que diste hasta toparte con tu tienducha preferida del bazar. No te lo pueden contar, y no se puede pagar.

¿Y LOS OTROS 7 CONSEJOS RESTANTES? SIGUE LEYENDO LA SEGUNDA PARTE DE LOS CONSEJOS DE AUTOESTOPISTAS.

the author

Roving Snails son Boris, Marta y Burma, dos humanos y una gata que acaban de volver de un viaje por Asia en autoestop. Fueron de Bulgaria a India en 511 días sin coger un avión. En su blog cuentan historias de autoestop, dan consejos para viajar con poco y de vez en cuando se inventan cuentos. Siguen sus aventuras en Twitter y Facebook.

1 comentarios

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  1. Oliver Trip Publicado: 8 Febrero, 2016

    ¡Chicos excelentes consejos! Pero echadle un ojo al último link que habéis colocado, el que lleva al resto de tips. ¡Está mal!

    Un fuerte abrazo 😀

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