Skyline de Panamá City

Nos levantamos a las cinco y media de la mañana para acudir con tiempo al muelle de Bocas & Marine Tours para dirigirnos en lancha desde la ciudad de Bocas del Toro al pequeño pueblo de Almirante, situado en la costa panameña. La primera lancha zarpaba a las 6:30. Durante el trayecto el sol comenzaba a levantarse en el horizonte y el viento que soplaba consecuencia de la velocidad de nuestra embarcación se llevó al fondo del Mar Caribe mi gorra negra modelo Che Guevara con la que había estado viajando desde Los Ángeles (USA). En el camino, fruto de despistes y prisas, he perdido entre otras cosas mis gafas de sol, dos gorras y una navaja multiusos. Afortunadamente la cabeza no se me ha olvidado y mi cámara de fotos y vídeo no han sufrido percance alguno. Una vez en Almirante, tomamos un taxi oor 2$ que nos acercase a la empresa de autobuses Tranceibosa que viajaba hasta la Ciudad de Panamá. El precio rondaba los 20 dólares y por delante nos esperaban 8 horas de viaje con una parada corta en la ciudad de David. A nuestra llegada a la terminal de buses una señora nos ofreció alojamiento en el Hotel Marparaíso por 8$/persona en una habitación triple con baño y televisión por cable. Nos pareció un buen precio y fuimos desde la terminal al hotel en un shuttle gratuito.

Los últimos rayos de luz se ocultaban en la bahía de Ciudad de Panamá mientras paseábamos por el malecón hacia el Casco Viejo buscando algo para cenar. En la zona apenas quedaba gente. Encontramos un lugar que servían pizza con jugo de piña, llenamos el estómago y regresamos andando al hotel por unas calles solitarias que no me dieron muy buen rollo. Tengo la teoría de que Paco e Iván son dos tipos a los que les gusta el riesgo. No era la primera vez que caminábamos de noche por una capital conocida por su seguridad -todavía recuerdo el paseo nocturno por Tegucigalpa (Honduras)-.

CANAL DE PANAMÁ

La historia del canal de Panamá tiene un hito importante el 7 de septiembre de 1977 cuando los gobiernos de Panamá y Estados Unidos suscribieron los Tratados de Torrijos-Carter para la neutralidad de esta vía. Este acuerdo entró en vigor el 1 de octubre de 1979 dando inicio a un proceso de 20 años en el que la república panameña recuperaría finalmente el control absoluto sobre esta parte de su territorio. La transferencia definitiva se realizó a mediodía del 31 de diciembre de 1999 con un acto al que acudieron personalidades de ambos países. Para visitar esta majestuosa obra de ingeniería fuimos a la Plaza Cinco de Mayo desde donde salen los buses que hacen parada en medio de la carretera frente a la entrada al complejo. Desde allí andando unos 10 minutos se llega a la entrada del Centro de Visitantes. Hay dos tipos de ticket; de 5$ (entrada parcial) y de 8$ (con algunos suplementos). Personalmente creo que con la primera entrada es suficiente para conocer bien el funcionamiento del canal de Panamá desde la terraza, visitar el museo y ver un breve video explicativo. La parte en la que podemos ver el tránsito de buques se conoce como las esclusas de Miraflores.

Se puede decir que el canal de Panamá es una de las obras de ingeniería más impresionantes del siglo XX. Entre algunas curiosidades de la construcción del canal me contaron que el volumen de tierra extraído del llamado Corte de Culebra del canal equivale a la cantidad que podría ser removida de una capa de tierra de 35 metros cuadrados que se extendiera desde la superficie hasta el núcleo del planeta. Los barcos que viajan de Nueva York a San Francisco se ahorran 7.873 millas utilizando este atajo artificial en lugar de pasar por el Cabo de Hornos y bordear toda Sudamérica.

Echando la vista atrás, la historia del canal se remonta a los tiempos de Carlos V cuando en 1534, el rey de España ordenó los primeros estudios topográficos para la construcción de un canal por una sección del Itsmo de 80 kilómetros de ancho. Más de tres siglos después el Conde francés Ferdinand de Lesseps , quien construyó el Canal de Suez entre 1859 y 1869, organizó en 1879 la Compañía Universal del Canal Interoceánico de Panamá con el propósito de construir un canal a nivel en este Itsmo. Durante dos décadas los ingenieros franceses tuvieron que hacer frente a diversos problemas como enfermedades, administración deficiente y cambios de clima que dieron al traste con la compañía. Los franceses no se dieron por vencidos y organizaron la Nueva Compañía del Canal de Panamá con la que comenzaron un nuevo proyecto de construcción de canal con esclusas. Su intento tampoco prosperó y se vieron obligados a vender al gobierno de Estados Unidos las propiedades y derechos que tenían sobre la construcción del Canal. En manos de los gringos y recién lograda la independencia del país de su metrópoli Colombia, comenzó una etapa de trabajo en la que participaron más de 75.000 trabajadores. Al igual que los franceses, los nuevos constructores se enfrentaron con problemas descomunales como derrumbes, enfermedades tropicales o la complejidad del enorme volumen de excavación. El empeño y la voluntad de los hombres y mujeres que construyeron el canal constituye un legado valioso para la historia de la humanidad. Finalmente, el 15 de agosto de 1914 se inauguró esta magnífica obra de ingeniería por ela cual han transitado casi 100 años después miles de buques y cargueros.

Fijémonos en algunas cifras que reflejan la importancia de esta obra de ingeniería en el comercio mundial. Por el canal de Panamá pasa entre un 3 y 4% del comercio planetario; 11% del total pertenece a Estados Unidos. Los países que más utilizan esta vía marítima son Estados Unidos (69%), China (18%), Japón (17%), Chile (10%), Corea del Sur (8%), Perú (7%), Ecuador (6%), Canadá (5%), Panamá (5%) y México (4%). Como no podía ser de otra manera el Canal de Panamá no puede ser ajeno a decenas de anécdotas y curiosidades. El vapor Ancón realizó el primer tránsito oficial de uno a otro océano la fecha en la que se inaguró. Como dato gracioso, el peaje más bajo pagado por transitar el Canal fue de 36 céntimos de dólar. El señor Richard Halliburton cruzó tras este simbólico pago la vía a nado del 14 al 23 de agosto de 1928. Entre cifras astronómicas en el año 2006 transitaron más de 14.000 barcos, el récord de carga transportada lo tiene el buque cisterna Arco texas con 65.299 toneladas de petróleo y el récord de tamaño el buque San Juan Prospector con más de 300 metros de eslora.

ANTIGUO VS MODERNO

Con el tiempo justo para dar una vuelta por Ciudad de Panamá optamos por ir al Casco Viejo donde se concentran algunos de los edificios más representativos de la ciudad como la catedral, la Iglesia de la Merced, el Palacio Bolívar, la Plaza de la Independencia o la Iglesia de San Francisco. Unos kilómetros más allá, cerca del aeropuerto, se asientan las ruinas del llamado Panam Viejo, primer asentamiento de los conquistadores españoles fundado por Pedro Arias de Ávila en 1519. Sus callejuelas se retuercen entre claros y oscuros; reflejo de una ecléctica comunidad humana que habita sus antiguos edificios y reune a lo más selecto de la nación -allí se ubica la casa del presidente panameño- y lo prohibido -putas, locos y drogadictos-. La luz a media tarde dotaba al Casco Viejo de un encanto especial, más aún embiragándome del olor a salitre del mar en el Paseo Las Bóvedas donde algunas señoras indígenas kuna vendían unas coloridas telas llamadas Molas. Nunca había visto antes dos partes de una misma ciudad situadas frente a frente. Me refiero al skyline de la moderna Panama City y su bisabuela, el Casco Viejo.

En uno de esos nuevos intentos por vivir al borde del peligro que tanto he compartido con mis compañeros de viaje, regresamos al atardecer hacia nuestro hotel atravesando una parte del barrio chungo de Calidonia. El hecho de escribir esta crónica certifica que no nos pasó nada. A punto de despedirme de Centroamérica, reviso entre las notas de mi cuaderno de viaje algunas anotaciones que refresquen mi memoria. Leyéndolas el corazón se me revuelve pensando qué será del futuro de esas gentes tan amables que me he cruzado en mi camino. A pesar de revoluciones de izquierda, guerras de más de 30 años o dictaduras patrocinadas por el Tío Sam, esta parte del continente americano sigue sumida en miseria y subdesarrollo. ¡Si el Che levantara la cabeza! Algunas cosas han cambiado, menos mal, pero todavía queda mucho por hacer. Empezando porque los políticos de turno roben menos e inviertan más en el desarrollo de su propia población. Tampoco Europa y el gigante gringo deben mirar hacia otro lado porque parte de la culpa del problema de la explotación, pésimos salarios y condiciones de vida infames a la que se ven obligados muchos centroamericanos viene provocada por la asfixia de las multinacionales extranjeras.

DESCUBRIENDO NUEVAS RUTAS

En las guías de viaje como la Lonely Planet no se aclara la manera de cruzar por tierra de Panamá a Colombia. Son muchos los viajeros que emprenden este viaje en uno u otro sentido. Hacerlo por carretera no es posible ya que la panamericana interrumpe su trazado en la localidad de Yaviza. El culpable es el conocido Tapón de Darién, una extensión enorme de selva, en la que se refugia la guerrilla de las FARC y que encierra mil y un peligros. Pero tranquilo/a porque hay diversas opciones para viajar entre ambos países sin necesidad de jugarse la vida. Son las siguientes:

1. Tomar un vuelo de ida desde Panamá City a cualquiera de la ciudades de Colombia (Cartagena, Barranquilla, Bogotá…) con un precio que supera los 350 dólares.

2. Viajar en autobús hasta el puerto de Colón y preguntar en el muelle fiscal si salen barcos de carga hacia Colombia. Esta opción no es nada segura, el costo del trayecto dependerá del capitán de la embarcación y promete ser un viaje largo de no menos de 15 días ya que estos barcos se detienen a vender en las islas del Archipiélago de San Blas.

3.Intentar buscar un yate extranjero en el mismo puerto de Colón que se dirija hacia Colombia. Según cuentan algunos que han tenido la suerte de encontrar una de estas embarcaciones no han pagado menos de 250 dólares y el trayecto tuvo una duración de al menos 10 días.

4.Una opción muy aventurera si se tiene tiempo el tomar un bus desde Ciudad de Panamá hasta Colón. En la terminal de buses de esta ciudad comercial tomar un colectivo hacia el diminuto pueblo de Mira Mar, hospedarse en un hostal familiar y preguntar en el muelle cuando llegan los indígenas Kuna a comprar provisiones. La dueña del restaurante “La Chalanera”, justo enfrente del pequeño muelle, os puede ayudar. Si hay suerte y negocias un buen precio, podrás llegar a una de las islas del Archipiélago de San Blas por cerca de 10$/persona. Aquí comienza una aventura para encontrar embarcaciones que avancen por el Mar Caribe en dirección a la meta final: Puerto Obaldía, puesto fronterizo del lado panameño. También se puede volar con Aeroperlas a El Porvenir o Río Sidra y buscarse allí la vida. Más detalles en mi próxima crónica.

5.La opción más barata, segura y cómoda es comprar con tiempo de antelación un billete de avión en la aerolínea nacional Aeroperlas hacia Puerto Obaldía cuyo precio ronda los 60$ -viajan jueves, sábados y domingos-. Una vez allí, reportarse en la estación de policía del pueblo, sellar el pasaporte en migración y buscar una lancha por 10 dólares/persona (máximo 40$ por el viaje) rumbo hacia el pueblecito colombiano de Capurganá. Este trayecto dura menos de 40 minutos. En el puesto de migración colombiano se obtiene el sello de entrada al país sin costo alguno. Desde allí salen lanchas todos los días hacia la población costera de Turbo por 22$ donde hay autobuses hacia las principales ciudades colombianas (Medellín, Cartagena, Barranquilla, Montería, Bogotá…).

Próximo destino en la ruta panamericana: Comarca Kuna Yala. Una aventura que no te puedes perder porque tiene mucha miga.

Fotos CIUDAD DE PANAMÁ

the author

Videoperiodista, documentalista y aventurero. Entre mayo de 2006 y junio de 2007 realizó uno de los grandes viajes de su vida: la ruta panamericana. De esta aventura nace el documental “La costura de América” que narra su viaje en solitario de 45.000 kilómetros, realizado íntegramente por tierra y más de 11 meses desde Prudhoe Bay (Alaska) hasta Bahía Lapataia en Tierra de Fuego (Argentina). Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en la India y realizado decenas de reportajes sobre turismo, cultura y sociedad para el canal de televisión español Telecinco. En enero de 2014 estuvo nominado en los Premios Goya con su cortometraje documental "La Alfombra Roja" rodado en un slum de India y que lleva acumuladas más de 130 selecciones en festivales de cine de todo el mundo. Consulta mi perfil en G+: Iosu López

5 comentarios

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  1. chess Publicado: 2 Abril, 2007

    Hola Iosu

    Hace mucho que no te escribo, veo que sigues con tu viaje. Me he puesto al dia y sigue asi, disfrutando de todo y haciendo tus cronicas.

    NO creo que te lea ya hasta mediados de abril porque me voy a mi viaje, a guinea ecuatorial.

    Un besote y sigue asi

  2. Anonymous Publicado: 2 Mayo, 2007

    Sería bueno que investigaras como hacen los que cruzan la frontera Panamá-Colombia en sus propios vehículos.
    Gracias.

  3. Anonymous Publicado: 23 Mayo, 2009

    seria bueno saber que ganas con viajar a todo el mundo y gastar uss toda esa plata en puro pasaje quisiera poder saber

  4. PANA_VIRTUAL Publicado: 3 Noviembre, 2011

    Yo estoy estudiando esta propuesta, quiero ir a Medellin por mar, pero como que me conviene la opción de mar y tierra. Puerto de Obaldia-Capurgana-Medellin.

  5. PANA_VIRTUAL Publicado: 3 Noviembre, 2011

    Yo quiero hacer ese viaje, voy a ir desde panamá, Caapurganá-Medellin. me gustaria saber los costos totales.

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