¿Te apasiona viajar? ¿Y escuchar historias de viajes increíbles? Regresan a Sevilla las Jornadas IATI de los Grandes Viajes (#iatiJGV) con charlas 100% viajeras. Como la que ofrecerá la familia Carakol este sábado.

Esta familia de artistas uruguayos está recorriendo el mundo desde hace casi 20 años. Dicen buscar su lugar en el mundo, su propósito en la vida y no conocen mejor manera de encontrarlo que viajando. En 1999 partieron de viaje rumbo a México con unos poquitos dólares encima, con la mochila al hombro y soñando con conocer Latinoamérica. Casi dos años después de haber recorrido el continente de punta a punta, volvieron a casa siendo otros, el viaje les había despertado una necesidad de buscar, de conocer, de crecer viendo el mundo.

“Nunca hemos disfrutado siendo turistas. Siempre viajamos trabajando, aparte de hacerlo por necesidad, es la mejor forma de conocer realmente cómo vive la gente en cada lugar”

Hoy llevan ya dieciocho años de viaje, los últimos seis junto a sus hijos Unay (6 años) y Mitaí (2 años) a bordo de El Carakol, una furgoneta en la que han recorrido Latinoamérica por segunda vez, buena parte de Europa y Marruecos. La Familia Carakol se va financiando kilómetros, sueños locos y pañales con la venta de sus obras de fotografía y pintura y de dos libros: “El Carakol”, un fotolibro con su mirada sobre el mundo y “La historia de América según Unay”, una fábula infantil sobre la historia del continente creada por su hijo mayor cuando tenía 4 años e ilustrada por su madre. Actualmente sueñan un nuevo cruce del Atlántico (Carakol incluido).

La Familia Carakol contará su experiencia el 4 de marzo en el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla (C/ Sierpes, 65) en las V Jornadas IATI de Grandes Viajes. ¿No puedes acudir al evento? Suscríbete al canal de Youtube de Mochileros TV y podrás ver todas las charlas gratis en diferido →→→ ¡QUIERO SUSCRIBIRME!

Si quieres conocer más sobre su viaje, visita la web www.elcarakol.com

Nombre, apellidos, profesión -conocida 😉 a qué dedicas el tiempo cuando no viajas- y lugar de nacimiento.

Guille, Cat Unay y Mitaí, familia de artistas uruguayos viajando desde 1999.
Guille (40 años, fotógrafo), Cat (40 años artista visual), Unay (6 años), Mitaí (2 años).

¿Qué te llevó a decidir dejar todo atrás para iniciar tu gran viaje?

En mi caso personal (Guille), buscarme. Situarme lo más lejos posible de quien yo creía que era para intentar conocerme. Necesitaba saber “quién soy”. Cat siempre supo que quería ser artista y libre, así que no tenía la necesidad de encontrarse. En el caso de ella creo que el amor fue lo que la llevó a iniciar este gran viaje juntos. Hoy seguimos viajando, pero ahora, buscando porfiadamente La Libertad.

¿Recuerdas tu primer viaje?

EL VIAJE con mayúsculas fue y seguirá siendo Latinoamérica. Una experiencia inciática que marcó para siempre el resto de nuestras vidas. Dos años recorriendo todo el continente sin dinero, avanzando despacito mientras íbamos cubriendo los gastos diarios vendiendo las artesanías que íbamos produciendo por el camino. Nacimos de nuevo luego de ese viaje.

¿Qué ha cambiado en tu yo interior después de este gran viaje?

Absolutamente todo.

5 cosas que nunca faltan en tu mochila

Desde el primer minuto viajando nos acompañan:

– Una pluma de cóndor (regalo de Ale Dubé, mi último jefe antes de irme de viaje), amuleto protector que nos ha salvado varias veces.
– Un muñequito zapatista, objeto guía y protector.
– Cámara de fotos.
– Materiales de arte
– Un libro muy grande y pesado que luego no leo.

En caso de haber trabajado en ruta: ¿qué tipo de trabajos has hecho para ganarte la vida?

Nunca hemos disfrutado siendo turistas. Siempre viajamos trabajando, aparte de hacerlo por necesidad, es la mejor forma de conocer realmente cómo vive la gente en cada lugar. Nuestro trabajo consiste en producir obras (pinturas, fotos y libros) y luego venderlas personalmente.

¿El momento más extremo/peligroso/extraño/paranormal que hayas vivido en tu gran viaje?

El viaje nos ha llevado a confirmar cada día que cuando nos situamos en el instante eterno del presente, todo sucede. No creo que haya nada más extremo, “peligroso”, extraño y paranormal que eso.

¿Algunos momentos que recuerdes de felicidad extrema? Esos puntos álgidos de alegría en los que uno se dice a sí mismo: “por momentos así merece la pena seguir en el camino”.

Nunca fuimos tan felices, tan libres ni tan coherentes como cuando nacieron nuestros hijos en partos dignos y construídos por nosotros con mucho amor y libertad. No hay nada que supere esos dos momentos.

¿Qué sentimientos/reacciones ha despertado tu viaje en otros viajeros o locales con los que te has cruzado?

Ordenados cuantitativamente de mayor a menor: apoyo, solidaridad, hospitalidad, alegría, agradecimiento, inspiración, vértigo, envidia.

Nuestra pareja y nuestra familia se construyó viajando, nuestros hijos están viajando desde que nacieron. Viajando aprendimos a confiar.

Tres personas anónimas que te hayan marcado en el camino.

Catherina Romanelli, Javier Corradi, Nicolás Pombo, Clara De Uriarte, Amalia Di Santo y Pablo Madusi. Hermanos de la vida convertidos en familia con quienes compartimos buena parte del primer viaje por Latinoamérica y el resto de nuestras vidas.

Cuautli Coyotl, un chamán sin alharaca ni disfraz en San Miguel de Allende, México, que le puso palabras a lo que sentimos desde que dimos el primer paso viajando: “cuando abandonas tu zona de confort y das un salto al vacío, caes en las manos de Dios”.

El Pantera, un anciano pescador de la costa de Oaxaca, México, que nadaba cada amanecer hasta el arrecife y recolectaba solo la cantidad de ostras que necesitaba vender para juntar el dinero justo para comer y beber ese día.

Una vez uno se embarca en un tipo de vivencia así queda infectado por el virus del viajero. ¿Qué sensaciones has tenido a tu regreso al llegar a los que consideres tu hogar? ¿uno termina convirtiéndose en nómada para el resto de su vida?

Desde 1999 viajamos por el mundo con “pensamiento de caracol”, pero también nos hemos instalado por temporadas en varios países incluyendo al nuestro (Uruguay). Por ese motivo también terminamos teniendo muchas “patrias” y amando a muchas tierras. Hoy, tantos años después de aquel primer viaje seguimos sintiendo la necesidad de movernos buscando la libertad y probablemente sigamos haciéndolo, pero nada es para siempre, la vida es movimiento y diversidad. Nosotros nos soñamos dentro de 10 o 15 años viviendo en una granja, haciendo raíz, sembrando comida y comunidad con los vecinos y ojalá esto suceda en algún lugar de Latinoamérica y entre los trópicos.

Muchos se preguntan… ¿y el amor? ¿cómo es la vida sentimental de los viajeros?

Igual que la de cualquier ser humano, con todos los colores posibles, pero con los tiempos y los procesos emocionales más acelerados. La vida de viaje es muy intensa, el presente es un instante infinito.

¿Qué os ha aportado el viaje a vuestra relación? ¿es importante encontrar los momentos de soledad para estar con uno mismo solo?

Nuestra pareja y nuestra familia se construyó viajando, nuestros hijos están viajando desde que nacieron. Viajando aprendimos a confiar.

Hay cientos de personas que no se han animado a viajar por multitud de dudas, miedos, inseguridades, presiones familiares, sociales… ¿Qué les dirías a esos soñadores que viendo tu aventura piensan que no son capaces de hacerlo o que eres un superhéroe?

Superhéroes son los que ofrendan su vida para hacer mejor la vida de los demás. Hoy en día, cualquiera con un poquito de dinero puede viajar, de hecho hay una enorme industria millonaria detrás de “el viaje”. Viajar es hoy más que nunca una forma de consumo.

La gran aventura en la vida, el gran desafío debería ser decidir honestamente cómo quieres vivir. Encontrarse y fijar un propósito lo más fiel que se pueda con uno mismo, si ese propósito es viajar genial, y si es otro, también. ¡La gran audacia debería ser intentar inventar la vida!

the author

Videoperiodista, documentalista y aventurero. Entre mayo de 2006 y junio de 2007 realizó uno de los grandes viajes de su vida: la ruta panamericana. De esta aventura nace el documental “La costura de América” que narra su viaje en solitario de 45.000 kilómetros, realizado íntegramente por tierra y más de 11 meses desde Prudhoe Bay (Alaska) hasta Bahía Lapataia en Tierra de Fuego (Argentina). Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en la India y realizado decenas de reportajes sobre turismo, cultura y sociedad para el canal de televisión español Telecinco. En enero de 2014 estuvo nominado en los Premios Goya con su cortometraje documental "La Alfombra Roja" rodado en un slum de India y que lleva acumuladas más de 130 selecciones en festivales de cine de todo el mundo. Consulta mi perfil en G+: Iosu López

Sin comentarios todavía

Deja un comentario