Un periodista y aventurero español recorre el continente americano en transporte público para rodar un documental

Hace veinte años, el escritor Tahir Shah llegó desfallecido a una árida ladera en el norte de Kenia. En una choza de adobe, encontró a quien es considerado como el último gran explorador, Sir Wilfred Thesiger, que le ofreció un té para calmar la sed y recuperar las fuerzas. Pero, además de la bebida, Thesiger le regaló un consejo: “No busques los lugares, busca a las personas”.

Iosu López nunca ha oído hablar de Thesiger (que murió en 2003) ni de sus teorías, pero la motivación que ha llevado a este pamplonés de 28 años a recorrer el continente americano de punta a punta es muy similar a la del aventurero británico nacido en Etiopía. Su proyecto consiste en atravesar la Ruta Panamericana en transporte público para elaborar un documental sobre las gentes y los pueblos que se cruce en su camino. Lo ha llamado “La Costura de América”.

Los primeros indicios de esta vía que se asoma a orillas del Pacífico surgieron en el Imperio Inca (del siglo XIII al siglo XVI), con los llamados “caminos del Inca”, que convergían en la ciudad peruana de Cuzco. Posteriormente, la ruta se fue extendiendo para ser reconocida como tal en la V Conferencia Internacional de los Estados Americanos, en 1923. Hoy, es un sistema de carreteras que conecta a lo largo de más de 32.000 kilómetros el continente americano desde Prudhoe Bay (Alaska, EEUU) con Bahía Lapataia (Ushuaia, Argentina). Tan sólo un tramo de 87 kilómetros de selva montañosa entre Panamá y Colombia, conocido como el Tapón de Darién, interrumpe momentáneamente la ruta.

Shah, inglés de origen afgano, evocó en un reciente artículo en el diario “The Washington Post” cómo Theisiger le explicó en aquel rincón perdido de África que “todos podemos ser exploradores, sólo se trata de soportar las dificultades, observar y, sobre todo, buscar a la gente y aprender de su compañía”. Como si hubiese presenciado aquella conversación, López asegura que el espíritu que guía su viaje es mezclarse con las personas y extraer sus historias. Ese es el motivo por el que viaja en autobuses, trenes, transbordadores y cualquier tipo de medio de transporte público que le facilite acercarse a la gente.

Gente como Wullie McLeod, un hombre de 54 años, amante del chocolate y el alcohol, que le enseñó a jugar al ancestral “Horseshoe”, un pasatiempo típico de los antiguos buscadores de oro de Alaska en el que se lanzan unas pesadas herraduras de caballo para tratar de encajarlas en un poste metálico. “La historia de Wullie me conmovió”, cuenta López. “Después de jugar al ‘Horseshoe’, me mostró su pequeña habitación situada detrás del restaurante en el que lava platos; tomamos unas cervezas y regresamos al río para seguir hablando durante horas sobre sus antepasados confederados en la Guerra Civil, su trabajo como trampero de zorros y castores y la difícil situación que atraviesa su novia alcohólica”.

“El día terminó compartiendo una cena a la que yo invité mientras él ahogaba sus palabras en una última cerveza. Sus ojos se iluminaron cuando vio que yo pagaba la cuenta. Se levantó, me dio un abrazo y me dijo que nunca nadie le había invitado a nada. ‘Yo siempre me lo he pagado todo’, me dijo”, relata López.

En su periplo, el aventurero navarro se ha topado también con An Zhe, un escultor chino que esculpe estatuas de animales en hielo para un hotel construido totalmente en ese mismo material, y ha podido descubrir que Cicely, el pueblo que popularizó la serie de televisión “Doctor en Alaska”, no existe, sino que se llama en realidad Roslyn y se encuentra en el estado de Washington.

Además, ha tenido la oportunidad de conocer en qué consiste el “Nenana Ice Classic”: “Compras un boleto de dos dólares y medio y haces una apuesta en la que debes adivinar el día, la hora y el minuto en que se producirá el deshielo del río Tanana. Para saberlo, introducen en el río una especie de trípode gigante que posee un sensor. Cuando la masa de hielo comienza a moverse, la alarma suena y montan una gran fiesta. En la última edición, hubo ocho personas que acertaron que el hielo se rompería el 2 de mayo a las 17:29, y se repartieron 300.000 dólares”.

Su recorrido está plagado de experiencias de este tipo, que López almacena en la cámara de vídeo que le acompaña y que condensa en un blog que ha habilitado para dar cuenta de estos pequeños milagros de la cotidianidad (www.rutapanamericana.com). En su bitácora digital, confesó hace poco: “Nadie me había dicho que fuera fácil ser aventurero”.

Y él lo sabe más que nadie. Dejó atrás su trabajo como redactor en una cadena de televisión, a su novia, su familia, sus amigos y su casa en Madrid para zambullirse en una aventura que él siempre concibió realizar solo.

Sin embargo, para tomar la decisión, contó con el apoyo de todos ellos y de algunas empresas patrocinadoras que se han acercado atraídas por la idea. López, en cualquier caso, abre la puerta a que más patrocinadores se sumen a los actuales, las marcas de equipamiento y ropa deportiva Dakine y Etnies.

Aunque todavía se encuentra en los albores del viaje, que comenzó el pasado 28 de junio y debería llevarle hasta Ushuaia “en unos siete u ocho meses”, López reúne arrestos en los momentos de mayor soledad y busca inspiración en figuras míticas como la del doctor Livingstone.
Y mientras tanto, cámara al hombro y orejas bien abiertas, sigue a la caza de las historias y las vidas que nacen en cualquier momento de cualquier lugar.

ENRIQUE RUBIO
EFE Reportajes



the author

Videoperiodista, documentalista y aventurero. Entre mayo de 2006 y junio de 2007 realizó uno de los grandes viajes de su vida: la ruta panamericana. De esta aventura nace el documental “La costura de América” que narra su viaje en solitario de 45.000 kilómetros, realizado íntegramente por tierra y más de 11 meses desde Prudhoe Bay (Alaska) hasta Bahía Lapataia en Tierra de Fuego (Argentina). Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en la India y realizado decenas de reportajes sobre turismo, cultura y sociedad para el canal de televisión español Telecinco. En enero de 2014 estuvo nominado en los Premios Goya con su cortometraje documental "La Alfombra Roja" rodado en un slum de India y que lleva acumuladas más de 130 selecciones en festivales de cine de todo el mundo. Consulta mi perfil en G+: Iosu López

2 comentarios

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  1. Bally Publicado: 22 Septiembre, 2006

    enrique eres un sinverguenza!!!
    cómo me puedo poner en contacto contigo!?

  2. Anonymous Publicado: 22 Septiembre, 2006

    Grande Glosus y grande Lacras…

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