Por delante me esperaban tres días de excursión intrigantes cuando menos. La verdad es que Bolivia ha sido una sorpresa en esta ruta. En un principio no tenía previsto desviarme de la panamericana pero gracias al intercambio de opiniones con otros viajeros y que mi presupuesto cada estaba más mermado, decidí adentrarme en el país andino en lugar de descender hacia la Patagonia argentina por Chile.

En el pueblecito de Uyuni decenas de agencias ofertan una excursión en 4×4 de tres días cuyo destino final es la localidad chilena de San Pedro de Atacama. Los precios varían ostensiblemente según la agencia en la que preguntes entre 50 y 100 dólares. Con un poco de arte se puede regatear algo el precio. De todos modos no todas las agencias ofrecen el mismo servicio (calidad de la comida, alojamientos, furgonetas…) y es importante comprobar qué cosas se incluyen en la excursión y cuáles no. Normalmente la excursión incluye el transporte en vehículo 4×4, alojamiento durante 2 noches, desayuno, almuerzo y cena, además de un guía, que a la vez hace de chofer y cocinero. Una buena manera de comprobar qué agencias son las más fiables es consultar un ranking elaborado con los comentarios de los turistas que han hecho el tour y califican el servicio de cada empresa. Este ranking puedes consultarlo en la Oficina de Información Turística Ranking que se encuentra en la Avenida Potosi nº 9, a media cuadra del Boulevard Arce. Se puede llegar a Uyuni en autobús desde Potosí o bien en tren desde Oruro cuyo trayecto dura aproximadamente 10 horas. El coste del pasaje varía según la categoría de vagón. Más información sobre los horarios de la Empresa Ferroviaria Boliviana. Uyuni es un pueblecito que creció gracias a la actividad minera llegando a ser uno de los lugares más ricos de Bolivia. Como testimonio quedan algunos edificios ostentosos, hoy venidos a menos.

SALAR DE UYUNI, UN ESPACIO DE OTRO MUNDO

Antes de viajar a Uyuni, dependiendo de la altura del lugar en el que nos encontremos, es recomendable reservar un par de días para aclimatarse. Uyuni se encuentra a unos 3.600 metros sobre el nivel del mar así que si venís de una altura inferior os recomiendo tomar mate de coca varias veces al día o comprar unas pastillas que ayudan a contrarrestar el mal de altura que se llaman Sorojchi Pills. Salvo que llegues a Uyuni desde Argentina, es raro no haber pasado antes por ciudades como La Paz (3.650 mts) o Potosí (3.967 mts) con una altitud mayor. En mi caso, ya estaba completamente aclimatado a la altura. El Salar de Uyuni, también conocido como Salar de Tunupa, posee una superficie de 12.000 km², lo que le convierte en el mayor desierto de sal del mundo. Está situado a unos 3.650 metros de altura en el Departamento de Potosí, en el Altiplano de Bolivia, sobre de la Cordillera de los Andes. El área que ocupa hoy este desierto, estaba cubierto hace 40.000 años por el Lago Ballivián. El Salar de Coipasa y los lagos Poopó y Uru Uru también son vestigios de este gran lago prehistórico.

Centro del salar

Desde hace días había oído hablar maravillas de este lugar a algunos viajeros con los que me había cruzado en el camino. Otro planeta por descubrir, un desierto que parece extenderse hacia el infinito y que alberga en maravillas naturales: Lagunas de colores, extravagantes formas rocosas, animales luciéndose en un entorno natural intacto, gases sulfurados y pozos de vapor que alcanzan 100 metros de altura. Antes de adentrarme en el salar no tuve la oportunidad de visitar el cementerio de trenes, un complejo donde aparentemente se depositan locomotoras y vagones en desuso completamente oxidados por el paso del tiempo y la salinidad del aire. Aquel lugar da la sensación de ser una estación cuyo punto de destino es la nada. A casi 4.000 metros de altitud encontrarse una maravilla natural como este inmenso salar es una de las cosas por las que merece la pena seguir viajando y descubrir rincones fascinantes de nuestro planeta Tierra. Debido al paisaje cuasi lunar, el cielo azul intenso que ejerce de bóveda y la cantidad de luz que proyecta el sol sobre la superficie salina, uno puede entretenerse durante un buen rato con la cámara de fotos buscando perspectivas que permiten hacer infinidad de juegos ópticos divertidísimos. En el salar de Uyuni, el cielo y la tierra, tan cercanos, se miran a los ojos como dos enamorados para verse reflejados el uno en el otro.

Espejo salino

INCAHUASI

Con cerca de 9 millones de toneladas de litio y otros minerales evaporables, así como un estrato puro de 6 metros de profundidad; el Salar de Uyuni es el resultado de la desecación hace 13.000 años de un mar que se extendía por todo el altiplano y que llegaba hasta el lago Titicaca. Me encontraba allí, parcialmente ausente, ensimismado con todo lo que ocurría a mi alrededor. Cientos, miles de metros cuadrados de desierto salino, infinito, que invitaba a la ensoñación. En días nublados se produce el efecto white-out, el horizonte se difumina y es casi imposible diferenciar la tierra del cielo. En medio de todo este paisaje blanquecino de repente emerge la Isla Pescado, conocida desde tiempos remotos como Incahuasi.

Isla Pescado

El contraste de esta isla llena de vida, en medio de este desierto de sal es propio de otro planeta. Sobre esta formación rocosa compuesta de rocas calcáreas con restos de corales y conchas marinas, brotan centenares de Trichocereus pasacana, unos enormes cactus bicolores de hasta 10 metros de altura. La superficie de granito y restos de tierra orgánica han permitido que esta especie de cactus gigante haya desarrollado un ecosistema único. Aunque parezca increíble, desde hace 20 años Alfredo Lázaro vive y trabaja como vigilante en la Isla Pescado. Este comunario de la localidad de Llica ha contabilizado 4.030 cactus adultos, 5.000 unidades de cactus en desarrollo y 16 cactus quemados o resecados. Incahuasi es nido de pájaros, vizcachas y otras especies andinas. No hay palabras ni video que pueda describir con exactitud las sensaciones que produce divisar la inmensidad del salar desde lo más alto de la isla.

Panorámica del salar

Dicen que el mejor tiempo para viajar por el Salar de Uyuni son los meses de julio hasta noviembre, cuando el salar esta (casi) totalmente seco. Estos meses coinciden en el hemisferio sur con el invierno lo que quiere decir: Días soleados y secos, noches frías y estrelladas con temperaturas entre -10° hasta -15° C. En verano, las lluvias son copiosas y el salar se llena de agua convirtiendo el terreno fangoso lo que hace imposible atravesarlo.

Paseo lateral

Aprovechamos la parada para almorzar a los pies de la isla y continuar viaje a través del salar en dirección a San Juan de Rosario, un poblado situado en el extremo sur de la Isla de Lliphi en cuyos alrededores encontramos la Necrópolis de los Señoríos Lípez (1250 al 1532 D.C.). Se trata de un conjunto de tumbas preincaicas con apariencia de colmenas en cuyo interior se acurrucan inmóviles varias momias. Los habitantes de San Juan viven del cultivo de la Quinua Real -cereal andino- así como del turismo que transita desde y hacia Chile. En el camino, mientras dejábamos atrás el pueblo de San Juan, disfruté del silencio, la soledad y del indiscriptible vacío de este paisaje apenas tocado por la mano del hombre. A nuestras espaldas dejamos atrás el Volcán Ollagüe, un volcán activo situado en la frontera de Bolivia y Chile que, con una altura de 5.870 metros, emite esporádicamente nubes de humo.

El viaje continúa atravesando el salar de Chiguana, mucho más pequeño que el de Uyuni. Primero llegamos a laguna Cañapa donde almorzamos mientras veíamos en el interior decenas de flamencos que emigran cada año a estas tierras en busca de alimento. El camino de tierra se retuerce entre montañas de más de 5.000 metros mientras pasamos la laguna Hedionda, una laguna con alto contenido de azufre que desprende un olor desagradable; la laguna Chiarkota y finalmente la laguna Honda.

Y en medio de semejante paisaje desértico, ahí plantado como por arte de magia, aparece el Árbol de Piedra. Esta curiosa formación de piedra es obra de la acción del gélido viento que sopla constatemente en el Desierto Siloli, en las inmediaciones de la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Abaroa. Este área protegida abarca una superficie de 7.147 km2 y alberga extraordinarias lagunas, una enorme diversidad de flora, géisers y pozos geotérmicos de sorprendente belleza. Cada año migran más de 30.000 flamencos de tres de las cuatro especies que existen en el planeta para anidar.

Casi atardeciendo llegamos a orillas de la Laguna Colorada, una enorme laguna roja cuyo color se debe a que en su fondo crece una planta roja que le da esa coloración. Pagamos unos 25 bolivianos como tasa de acceso a la reserva. En este mismo lugar nos quedamos a cenar y pasar la noche en una especie de albergue escasamente acondicionado. Sobre las 5 de la mañana del día siguiente, todavía de noche, volvimos a montarnos en el 4×4 para llegar antes de amanecer a una zona de geisers que emiten a alta presión nubes de vapor a una altura superior a los 4.800 mts. Esta excursión, si tenemos en cuenta la calidad-precio, es una experiencia sublime e inolvidable. Eso sí, no hay que ser tiquismiquis con la comida ni el alojamiento porque suelen ser bastante rudimentarios.

La última jornada de la excursión no iba a ser menos impactante que lo que llevábamos de viaje. Por la mañana, mientras el sol se despertaba en el horizonte y hacía un frío importante, me bañé en una piscina natural de aguas termales. De allí partimos hacia la frontera de Chile pasando por un paraje hermosísimo, el Desierto de Rocas Salvador Dalí, obra de la naturaleza pero que bien podría haber ideado el surrealista pintor catalán. Finalmente frente al imponente Volcán Licancabur, divisamos la Laguna Verde, punto donde Iván y Maurizzio -mis compañeros de viaje en las últimas semanas- nos despediremos del resto de viajeros.

Parece mentira que esté a las puertas de finalizar este viaje por el continente americano. Bahía Lapataia, punto final de la ruta panamericana al sur de Tierra de Fuego, cada vez está más cerca. De momento viajo en furgoneta hacia San Pedro de Atacama (Chile) desde donde tomaré un bus hacia Salta (Argentina). Próximo destino en la ruta panamericana: Quebrada de Humahuaca.


SALAR DE UYUNI

the author

Videoperiodista, documentalista y aventurero. Entre mayo de 2006 y junio de 2007 realizó uno de los grandes viajes de su vida: la ruta panamericana. De esta aventura nace el documental “La costura de América” que narra su viaje en solitario de 45.000 kilómetros, realizado íntegramente por tierra y más de 11 meses desde Prudhoe Bay (Alaska) hasta Bahía Lapataia en Tierra de Fuego (Argentina). Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en la India y realizado decenas de reportajes sobre turismo, cultura y sociedad para el canal de televisión español Telecinco. En enero de 2014 estuvo nominado en los Premios Goya con su cortometraje documental "La Alfombra Roja" rodado en un slum de India y que lleva acumuladas más de 130 selecciones en festivales de cine de todo el mundo. Consulta mi perfil en G+: Iosu López

10 comentarios

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  1. Noemí Publicado: 28 Diciembre, 2008

    Es impresionante, ojalá pudiera hacer ese viaje. Buen trabajo.

  2. Anonymous Publicado: 3 Enero, 2009

    ¿Cuanto te ha costado el viaje?

    porque te he visto en la tele lo bien que te lo habias pasado y quería saber si una persona como yo, que me tengo que levantar todos los dias a las 6 de la mañana para irme a currar y solo tengo 3 semanas de vacaciones al año podría pagarlo. ¿Quién e lo ha pagado, tus padres? Porque eso también hay que decirlo en tu fantastico blog.

  3. Dr. Livingstone Publicado: 3 Enero, 2009

    Hola! Un viaje de este tipo, con mayor o menor duración de tiempo, se puede hacer, eso sí, ahorrando dinero que según un cálculo promedio puedes llegar a gastarte entre 500 y 900 euros al mes. Eso sí, yendo de mochilero a hostales baratos y comiendo en restaurantes populares. Puedes incluso hasta gastarte mucho menos dinero. El viaje que yo he hecho me lo he pagado yo mismo ahorrando durante unos años. No soy rico y mis padres muchos menos. Hay gente que tiene coche, una casa o se gasta el dinero en ropa o salir. Yo no tengo ni casa propia, ni coche y gasto lo menos posible en cosas supérfluas. Si tienes un trabajo que te permita ahorrar algo, por poder podrías hacerlo.

  4. Anonymous Publicado: 7 Enero, 2009

    Tu ni caso Doc Livingston,ke la gente es muy envidiosa.
    Oye, estaba pensando en hacer más o menos el mismo viaje, pero partiendo de la Patagonia. Salvo que mi idea sería conseguir una camionta allí, prepararla para vivir en ella e ir más bien por la costa. Cómo lo ves ? Muy duro, muy caro ?

    Gracias y enorabuena por semejante viaje !!

  5. Anonymous Publicado: 8 Enero, 2009

    soy el anonimos de antes. Gracias por la respuesta, aunque no he hecho nunca un viaje de esas proporciones, qquizas me anime algun día. saludios

  6. Anonymous Publicado: 31 Enero, 2010

    hola me encanta tu blog das muy buenos consejos ,,, dime que epoca del año es bueno para ir al salar de uyuni me ecantaria ir y si puedes darme tu email para me cuentes un poco mas ,,,karol.

  7. Anonymous Publicado: 24 Agosto, 2012

    hola e visto la pagina y los vídeos me encantaría ir a Bolivia, me puedes dar tu correo para que me cuentes cual es la ruta que debo seguir para conocer el salar desde chile.. mi correo es josearaya20@hotmail.com

  8. Dr. Livingstone Publicado: 24 Agosto, 2012

    Hola! Como puedes ver en este artículo yo hice el recorrido desde Bolivia así que al contrario no sabría decirte. Creo que desde Santiago de Atacama saldrán todoterrenos en sentido contrario seguramente hacia Uyuni.

    un saludo,

    Iosu

  9. marcos Publicado: 21 Abril, 2015

    hola sabes si se puede ir a pie gracias

    • Iosu López Autor Publicado: 21 Abril, 2015

      Hola Marcos, por poder sí se puede pero de hacerlo sería recomendable preguntar a gente local. Seguramente haya algún guía que ofrezca este tipo de opción pero habrá que ver de qué distancia estamos hablando etc, y tb el tema de la logística.

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