Como bien dice el título, “en ocasiones los viajes no son aquella foto perfecta que imaginaste”. Igual que al que cocina, se quema, es normal que al que viaja pueda surgirle algún problema durante su aventura. Si tienes la gran suerte de residir en uno de esos benditos países en donde la sanidad es pública, que ya es decir, y sobre todo de calidad, es posible que llegues a obviar la necesidad de contratar un seguro cuando vas de viaje al extranjero. ¿Fallo de principiantes? Quizás sí, puesto que quienes viajan saben que las estadísticas no fallan, y estas dicen que el 50% de personas enferma cuando está de viaje.

¿Alguna vez te has parado a pensar lo costoso de sufrir un problema en un país diferente al tuyo?

“La sanidad privada en el extranjero es muy cara”

La sanidad es un bien preciado, y dependiendo del país, uno especialmente doloroso sobre todo para el bolsillo. Si nos crees, basta que eches un ojo al coste orientativo de lo que te supondría sufrir algún percance durante tus vacaciones o tu viaje soñado:

Golpe en la cabeza – USA 48.000 €

Paludismo – CAMERÚN 44.700 €

Apendicitis – USA 45.000 €

Caída con lesión – MÉXICO 14.800 €

Fractura de tibia – TAILANDIA 25.000 €

Repatriación – CROACIA 12.100 €

Obstrucción intestinal – CHILE 12.000 €

Ambulancia – USA 1.500 €

Nada es más real como el ejemplo: ¿Por qué a mí?

Pero no todo son números y estadísticas. Son muchas las razones para suscribir una póliza, pero lo que realmente da conciencia de la necesidad de llevarte el seguro de viaje contigo es el ejemplo, y es que no hay nada más revelador que tomar algunos casos reales como referencia. Historias de otros viajeros como tú que un día durante su viaje tuvieron algún percance y se hicieron aquella pregunta de, ¿porqué a mí?

Perro te muerde en la India

Perro de la India via Shutterstock

“Porque te atienden en tu propio idioma y a cualquier hora”

La India es un foco de infección constante, pero si tomas las precauciones necesarias bebiendo agua embotellada, evitando el hielo y cuidando tu alimentación es posible que no tengas problemas, aunque quien más y quien menos ha lidiado con algún problema de estómago. Ahora bien, cuando se trata de animales callejeros poco se puede hacer y no nos referimos a las vacas sagradas. En la India hay una infinidad de gatos y perros en libertad. De hecho en una de nuestras visitas, un perro mordió a Iosu causándole una herida y necesitó ser atendido para posteriormente inyectarse la vacuna de la rabia.

Soroche o mal de altura en Ecuador

Cada país es diferente, al igual que cada persona. Si por ejemplo vuelas desde la costa a zonas con mucha altura sobre el nivel del mar como por ejemplo Quito, es posible que tengas lo que en Sudamérica se conoce popularmente como “soroche” o mal de altura. Mareos repetidos, vómitos y un cansancio constante que te anula por varios días. Estos suelen ser los síntomas principales de una dolencia que afecta indistintamente al metabolismo de hombres y mujeres en algún momento. En muchos casos no será necesaria una intervención sanitaria, pero en algunas ocasiones algunos viajeros necesitan ser ingresados para recibir suero y ser estabilizados.

Fractura de rodilla en Japón

Bateador en Japón via Shutterstock

“Porque te cubren desde el primer euro sin franquicias y sin que tengas que adelantar nada”

Fuimos a Japón y entre las muchas de las pasiones de los nipones, ¿adivinas cual es una de ellas? Se caracterizan por ser unos auténticos fanáticos del béisbol. Conocimos unos amigos en Tokio y nos invitaron a jugar un partido que resultó ser de la liga municipal de la ciudad. No queriendo decepcionar a nuestros anfitriones, decidimos participar y desempolvar nuestras experiencias de cuando éramos niños con el bate y la pelota.

Al llegar al campo, la pachanga se nos había ido de las manos. Había hasta trajes oficiales, marcadores y hasta un árbitro. No sé si fue por las ganas de hacerlo bien, o por la presión de sentirse aquel fichaje extranjero de calidad que de un batazo iba a cambiar el sino del partido, pero nada más conectar con la pelota durante la segunda carrera la rodilla de Iosu hizo “crack” bloqueándose y privándole de su momento de gloria. Tras ello, una ambulancia le condujo a un hospital y durante el trayecto en el análisis previo, una enfermera utilizaba un sofisticado traductor para decirle a Iosu eso de “todo irá bien”.

Neumonía en Belém do Pará

Verano brasileiro, Belém do Pará y algo así como 40º de temperatura. Con ese cóctel de probabilidades a pocos días de iniciar nuestra travesía por el Amazonas, Iosu tuvo neumonía. La sanidad en Brasil es pública, pero dista mucho de ser igual dependiendo de si accedes a ella en un lugar o en otro. El primero de los problemas con el que nos encontramos en Belém fue que uno de los puntos de pronto socorro había sufrido un incendio pocos días antes por lo que todos los casos de la ciudad que requerían urgencia se concentraron en el centro de Guama. Con ello las colas, ya normales de por sí, se volvieron infinitas.

Gracias al seguro llamamos contra reembolso y tras atendernos en nuestro idioma nos dijeron que se ocuparían de todo. A la media hora un médico y una enfermera se desplazaron al hostal en donde nos encontrábamos para diagnosticar el problema. Tras ello, recibimos el tratamiento adecuado para unos días después continuar nuestra marcha.

“La tranquilidad cuando viajas no tiene precio”

Con todo esto sacamos la reflexión de que al que viaja le suceden cosas. No sabría decir cual es el ratio de incidencias en relación a nuestros viajes, pero como veis, a veces merece la pena pagar el coste del seguro, ya que será mínimo en comparación con el gasto total del viaje y ganarás en algo que no tiene precio, la tranquilidad.





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Nómada digital, reportero y travel blogger profesional con miles de kilómetros e historias de mochila a la espalda. Presentador de #FueraDeRuta en el programa TIPS de La2 de TVE y un amante del viaje y la aventura, ¿te vienes? ¡Sígueme en: Facebook , Instagram y Twitter!