Rodamon Xavi Narro

Después de hacer viajes a pie, en transporte público y en autoestop, Xavi Narro (Barcelona) se decantó por la bicicleta. Con ella viajó de Barcelona a China, para abrir boca, y en 2012 dio la vuelta al mundo en una ruta de 15 meses y casi 40.000 km pedaleando por 6 continentes y 36 países. Xavi recopiló todas las anécdotas y experiencias de esta gran vuelta al mundo en su libro “Vagabundo: una vuelta al mundo en bici” publicado por Ediciones B.

Este viajero será ponente en las III Jornadas de Grandes Viajes que patrocinamos por segundo año consecutivo y en las que nos contará las razones que le llevaron a realizar este viaje, cómo preparó esta aventura y eligió la ruta además de su trabajo como bloguero en Rodamon.tv y cómo las nuevas tecnologías permiten transmitir en tiempo real todas nuestras peripecias viajeras encima de la bici.

Xavi, ¿qué te llevó a decidir dejar todo atrás para iniciar tu gran viaje?

Básicamente, el miedo. El miedo a que llegara un día en el que tuviera que asumir que era demasiado tarde para cumplir mi sueño.

Mientras no viajas, ¿a qué dedicas el tiempo? ¿cuál es tu profesión?

Soy narrador: guionista de televisión, novelista.

Tres lugares a los que regresarías siempre que pudieras.

México, el Empordà y Soria.

“Durante la ruta mantuve la relación con mi mujer a distancia. Estar separado de ella fue lo más duro del viaje, pero también lo que me animaba a seguir adelante en los momentos más arduos. Y los reencuentros con ella fueron estallidos de felicidad difícilmente igualables”

¿Recuerdas tu primer viaje?

Mi primera ruta en solitario fue a los 18: fui a Portbou a declararme a la chica que me gustaba, me dio calabazas y me perdí por el Cap de Creus durante una semana. Lo pasé fatal, pero ese fue mi bautizo de la soledad.

Señal en Cardwell, Australia

Dijo Abraham Lincoln que lo importante “no son los años de tu vida sino la vida de tus años”. ¿Estás de acuerdo con esta reflexión?

Claro. En el momento en que vea que el año corriente es peor que el anterior, tendré que hacer algo drástico para remediarlo. ¿Otro gran viaje?

¿Qué ha cambiado en tu yo interior después de este gran viaje?

Quiero pensar que no ha cambiado gran cosa. Ya llevo muchos viajes y últimamente no he hecho ningún gran descubrimiento de este tipo. Eso sí, cambias un poquito en la medida en que cada viaje es una lección nueva.

5 cosas que nunca faltan en tu mochila.

Un libro (antes de papel, ahora electrónico), algo para escribir (antes libreta, ahora PC), cámara, protector solar, una foto de mi mujer.

Mano del Desierto de Atacama, Chile

En caso de haber trabajado en ruta: ¿qué tipo de trabajos has hecho para ganarte la vida?

Nunca he trabajado en ruta. Solo viajo cuando he ahorrado lo suficiente como para poder dedicarme íntegramente a vagar por ahí.

“No echo de menos la vida nómada, pero procuro no dejarme corromper por el sedentarismo”

¿El momento más extremo/peligroso/extraño/paranormal que hayas vivido en tu gran viaje?

Encontrarme con un pingüino de Humboldt en un lavabo, en medio del desierto de la costa peruana.

¿Algunos momentos que recuerdes de felicidad extrema?

Llegar a un pueblo después de días cruzando el Gobi o el Taklamakan y comer caliente, poder lavarse y dormir en una cama. Mañana vuelta al infierno, pero esta noche soy feliz.

Rodamon-Dia-362-Jack-Palomares-Oaxaca

¿Cuál es tu próximo gran viaje soñado?

Ya está. Voy a seguir viajando, pero de otra manera. No sé si llegaré a cambiar de opinión algún día, pero de momento se ha acabado lo de pasarme meses en la carretera.

Hay gente que considera la aventura como unas grandes vacaciones. Estoy seguro de que en tu gran viaje tuviste que tomarte unas vacaciones dentro del viaje. ¿Fue así? ¿dónde decidiste tomarte un respiro para reponer fuerzas?

Efectivamente, me tomé mi viaje como un proyecto profesional: quería actualizar mi web www.rodamon.tv/es tan frecuentemente como fuera posible (lo hacía casi a diario) y documentarme para escribir mi novela “Vagabundo: una vuelta al mundo en bici”. Por eso, en las cinco ocasiones en las que me encontré con mi mujer para descansar un par de semanas, sentí que estaba realmente de vacaciones. Fue en Liubliana, Almaty, Hanoi, Panamá y Nueva Orleans.

Tres personas anónimas que te hayan marcado en el camino.

El amo de un restaurante en mitad de la Panameriana peruana que invitaba a comer y a dormir a todos los viajeros de larga distancia que entraban por su puerta; algunos mecánicos de talleres de bici que arreglaban la mía y luego se negaban a cobrarme nada; y todas aquellas personas que paraban su coche o camión al margen de la carretera para ofrecerme algo para comer o beber. Sin ellos, la ruta habría sido mucho más dura.

Rodamon-Dia-456-llegada-Plaza-Catalunya
Llegada a Barcelona tras la vuelta al mundo

Una vez uno se embarca en un tipo de vivencia así queda infectado por el virus del viajero. ¿Qué sensaciones has tenido a tu regreso al llegar a los que consideres tu hogar? ¿uno termina convirtiéndose en nómada para el resto de su vida?

Estoy muy contento de tener a mi alcance un grifo de agua corriente, una nevera y una cama. No echo de menos la vida nómada, pero procuro no dejarme corromper por el sedentarismo. Hace años que no me aburro, cambio de trabajo cuando puedo y frecuentemente salgo a correr por la sierra de Collserola, especialmente de noche, y me vuelvo a sentir como un lobo salvaje.

Muchos se preguntan… ¿y el amor? ¿cómo llevó tu mujer que estuvieras tantos meses de viaje?

Durante la ruta mantuve la relación con mi mujer a distancia. Estar separado de ella fue lo más duro del viaje, pero también lo que me animaba a seguir adelante en los momentos más arduos. Y los reencuentros con ella fueron estallidos de felicidad difícilmente igualables. De todas formas, aunque hubiera sido soltero, para un nómada sucio y apestoso que cambia de ubicación diariamente habría sido complicado encontrar alguien con quien compartir intimidad en el camino.

Hay cientos de personas que no se han animado a viajar por multitud de dudas, miedos, inseguridades, presiones familiares, sociales… ¿Qué les dirías a esos soñadores que viendo tu aventura piensan que no son capaces de hacerlo o que eres un superhéroe?

Les diría que reflexionen sobre si realmente querrían hacer algo parecido o no. En caso afirmativo, si no encuentran la ocasión, aunque sea dentro de diez años, se les va a quedar la espinita clavada y eso sí que da miedo. Pero no hace falta ser drástico: se puede empezar con un viaje de dos, tres semanas, e ir viendo si uno tiene espíritu de vagabundo o no.

Conoce los detalles de la vuelta al mundo de Xavi Narro en su web oficial, Facebook y Twitter.





the author

Videoperiodista, documentalista y aventurero. Entre mayo de 2006 y junio de 2007 realizó uno de los grandes viajes de su vida: la ruta panamericana. De esta aventura nace el documental “La costura de América” que narra su viaje en solitario de 45.000 kilómetros, realizado íntegramente por tierra y más de 11 meses desde Prudhoe Bay (Alaska) hasta Bahía Lapataia en Tierra de Fuego (Argentina). Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en la India y realizado decenas de reportajes sobre turismo, cultura y sociedad para el canal de televisión español Telecinco. En enero de 2014 estuvo nominado en los Premios Goya con su cortometraje documental "La Alfombra Roja" rodado en un slum de India y que lleva acumuladas más de 130 selecciones en festivales de cine de todo el mundo. Consulta mi perfil en G+: Iosu López

2 comentarios

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  1. Eric Publicado: 29 Abril, 2015

    Nunca los años están demás para viajar a cualquiera edad se viaja y se tiene el espíritu
    aventurero

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