Foto: Leighton Anthony.

Los viajes y la bicicleta nunca han sido conceptos ajenos en absoluto. De hecho para un viajero hay pocos placeres comparables al de poder descubrir una ciudad montado en bicicleta. Percibir su ritmo a través del acompasado vaivén del pedaleo sin duda es una sensación diferente y magnífica, que en ocasiones, se convierte en la mejor manera de conocerla y recorrerla ya sean turistas o locales los que hagan uso de ella.

La bicicleta, como medio de transporte, ha pasado a ser un modo de vida para muchos ciudadanos y viajeros en el día a día dentro de las selvas de cemento, y en una opción económica de hacerlo. Es un medio ecológico, saludable y permite realizar largos trayectos teniendo la posibilidad de sentir la cercanía de las calles y de sus gentes, así como la ventaja de evitar los problemas de estacionamiento que generan los vehículos a motor. Sin duda son todo ventajas. Aunque lamentablemente, no todas las ciudades cuentan con las infraestructuras o facilidades urbanísticas necesarias para soportar este tipo de transporte sostenible.

El concepto de las «bicycle friendly cities» (ciudades amigas de la bicicleta) se refiere a aquellas ciudades que te lo ponen fácil a la hora de recorrerlas sobre dos ruedas. Ya sean kilómetros de carril bici, servicios de alquiler o préstamo, zonas habilitadas de estacionamiento o lugares en donde poder transportarlas (como por ejemplo en trenes, metros, autobuses), sólo son algunas de las iniciativas necesarias para poder catalogar una ciudad como «amiga de las bicicletas».

Actualmente, el panorama de la bicicleta no es tan sencillo. Si bien, por un lado cada día es mayor el número de gente concienciada que utiliza la bicicleta para ir al trabajo y moverse por la ciudad, idea refrendada por el incipiente incremento del precio de los carburantes y los problemas del medio ambiente, consecuencia del uso de vehículos motorizados. Por el otro, es una tarea ardúa concienciar y adaptar a las ciudades para la implementación de estas nuevas necesidades.

En MochilerosTV, advirtiendo la importancia y la necesidad de apoyar esta iniciativa, ya sea como medio de transporte útil o de ocio, hemos elaborado una lista a partir de diferentes encuestas de internet con 8 de las ciudades más amigables alrededor del mundo para desplazarse en bicicleta:

1. Ámsterdam (Holanda)

Amsterdam es la ciudad por excelencia cuando nos referimos a las facilidades para desplazarse en bicicleta. Existe un servicio de uso público donde poder alquilarlas, con muchos puntos a lo largo de toda la ciudad. Además dispone de un gran número de kilómetros de carril bici y grandes aparcamientos céntricos, ya que casi el 40 por ciento de la población se mueve en este medio de transporte.

info: Amsterdam

2. Montreal (Canadá)

La reciente renovación de los carriles-bici de las ciudad y la creación de un entorno ideal para los ciclistas son los grades activos con los que cuenta Montreal. El plan «renove» incluía la instalación de lugares para dejar enganchada la bicicleta con seguridad en los aparcamientos convencionales. En la actualidad, la ciudad cuenta con 2.400 millas de carriles-bici y se planea extenderlos. Montreal cuenta además con la primera infraestructura de bicis de uso compartido de Norteamérica, el llamado Bixi Program.

info: Bixi program

3. Curitiba (Brasil)

La integración de las bicicletas es el centro de la buena planificación de Curitiba. La ciudad ha estado promoviendo la bici como medio para desplazarse durante más de 40 años y los resultados saltan a la vista por la ubicuidad de los carriles-bici. Existe además una vibrante comunidad de activistas pro-bicicleta que promueve este medio de transporte como alternativa a los atascos de tráfico.

4. Portland, Oregon (Estados Unidos)

Portland ha creado carriles-bici que conectan las diferentes vecindades urbanas, de manera que la gente puede prescindir por completo del automóvil. La ciudad ofrece además bicis a bajo coste para los residentes más desfavorecidos, junto con un casco, candado, bombillo, mapas y equipamiento para la lluvia. Con más de 260 millas de caminos y carriles, Portland ha alcanzado una tasa de desplazamientos de casi el 9 por ciento.

5. Barcelona (España)

Además de los carriles-bici, las señalizaciones y los mapas presentes en las grandes ciudades europeas, Barcelona ha creado además una ‘circunvalación verde’ que rodea el perímetro del centro urbano. Este carril para bicicletas está salpicado con 100 estaciones-bici en diferentes localizaciones a lo largo del recorrido, que constituyen parte del programa de uso compartido de bicicletas de Barcelona, permitiendo a los ciclistas alquilar y depositar las bicis en puntos diferentes.

info: Bicing

6. Trondheim (Noruega)

Uno de los principales inconvenientes de ir en bicicleta podría ser tener que pedalear cuesta arriba. Por ello, en Trondheim se ha encontrado una solución al problema –ascensores para bicicletas, al estilo de los remolcadores de las estaciones de esquí, que permiten al ciclista ascender por una cuesta sin tener que pedalear.

Foto: Metacabphoto

7. Beijing (China)

Como ocurre en la mayoría de los países en desarrollo, en Beijing el número de automóviles va en aumento, pero ir en bici sigue siendo la mejor forma de desplazarse por la capital china cuando el tráfico es demasiado lento y las calles están congestionadas. La calidad del aire se ha convertido en un asunto acuciante, y la promoción del uso de la bicicleta es una de las medidas tomadas.

8. Bogotá (Colombia)

Sin una campaña tan intensa ni exitosa sobre el uso de la bicicleta, Bogotá tiene una ventaja demográfica que la convierte en una ciudad ideal para pedalear: sólo un 13 por ciento de sus residentes tiene automóvil, lo que convierte a la bicicleta en una necesidad. De hecho, una vez por semana la ciudad cierra al tráfico más de 70 millas de calles y las reserva para los que quieran ir en bicicleta, hacer footing, patinar, etc.