Lo que te vamos a contar no es moco de pavo: una vuelta al mundo en pareja de mochileros de 4 años, 4 continentes y más de 40 países. En 2015 Borja pidió una excedencia en su trabajo para viajar. En Nepal, su primer destino, conoció a Melanie, que también estaba de excedencia, y venía de visitar Vietnam y Laos. Se convirtieron en compañeros de viaje… y de vida. Juntos viajaron por Nepal –donde hicieron el circuito de los Annapurna y vivieron dos grandes terremotos– y Malasia, hasta que Mélanie regresó para ver a su familia. Borja siguió viajando por Vietnam, Camboya, Singapur y Japón (donde vino su hermano a visitarlo) y después regresó a Europa.

vuelta al mundo en pareja de mochileros

De nuevo juntos, esta vez en furgoneta, fueron a Islandia, Dinamarca, Suecia y Noruega. Su intención era llegar a Nordkapp, pero las condiciones climáticas les hicieron dar media vuelta cuando estaban en la costa noruega. Así que volvieron para pasar la Navidad con la familia.

Tenían dudas sobre cuál sería su siguiente viaje de mochilero por lo que optaron por meter unas papeletas con 4 de los 5 continentes dentro de una gorra. La fortuna decidió que su siguiente destino en su vuelta al mundo de mochileros fuera África. En la furgoneta visitaron Marruecos, Mauritania, Senegal, Guinea Bissau, Guinea Conakry y Sierra Leona. La carretera se convirtió en un barrizal y empezaba la temporada de lluvias, por lo que, después de 7 meses, regresaron. Tras recargar las pilas durante unas semanas, cruzaron el Atlántico y viajaron 5 meses por Centroamérica, hasta llegar a México.

seguro mochilero

Regresaron a casa porque la excedencia de Borja se acababa. Finalmente la excedencia de dos años se convirtió en indefinida ya que le despidieron. Ya sin restricciones de tiempo, continuaron su vuelta al mundo en pareja de mochileros: primero con la furgoneta por Portugal y España y después volaron al sur de África, donde pasaron tres meses recorriendo Sudáfrica, Lesoto, Suazilandia y Namibia, con un vehículo alquilado.

Pasaron una nueva Navidad en casa y volvieron a salir de viaje, esta vez en un 4×4. Lo que iba a ser una excursión por los Pirineos se convirtió en un viaje por toda la península Ibérica, Polonia, Lituania, Letonia, Estonia, Finlandia, Noruega y Suecia.

Borja ya sabía lo que era un sabático: en 2010 dejó su primer trabajo para viajar durante un año por India y América del sur. En sus viajes de vuelta al mundo en pareja de mochileros tienen una norma no escrita que han seguido desde que se conocieron: «no plan, good plan».

BORJA Y MÉLANIE CONTARÁN SU HISTORIA EL 7 DE ABRIL EN BILBAO EN EL EVENTO DE CHARLAS DE VIAJE MÁS IMPORTANTE DE ESPAÑA. Conoce más sobre su historia en su página de Facebook y su perfil en Instagram. Toda la información del evento en su web oficial

Vuelta al mundo en pareja de mochileros

la vuelta al mundo en pareja de mochileros de Borja y Mélanie

Borja y Mélanie en Namibia durante su vuelta al mundo en pareja de mochileros

Nombre, apellidos, profesión -conocida 😉 a qué dedicas el tiempo cuando no viajas- y lugar de nacimiento.

Borja Osaba Icedo. Ingeniero Químico. Barakaldo (Bizkaia), 15/10/1980. Llevamos viajando desde 2015, casi sin parar, por lo que cuando estamos parados disfrutamos de la familia, amigos y pensamos en nuevos destinos.

Anteriormente trabajaba en una empresa de tratamiento de aguas. Y el tiempo libre lo dedicaba a entrenar un equipo de fútbol de niños, estar con los amigos y familia, escuchar música, hacer deporte, ver películas y documentales, leer… y por supuesto viajar.

5 cosas que nunca faltan en tu mochila.

Libros.
Música.
Cámara de fotos.
Diario.
Un frontal (linterna de poner en la cabeza).

«Más que viajar lo que estamos haciendo es vivir viajando. Por lo que, lógicamente, en una vuelta al mundo en pareja de mochileros tenemos días buenos y días malos. No existe la perfección. Y también creo que tener esos malos momentos después te hace disfrutar mucho más de los momentos buenos»

Sabemos que durante un gran viaje a veces no tenemos el tiempo necesario para interiorizar o asimilar todo lo que estamos viviendo y a veces, al regresar, es cuando las vivencias comienzan a ordenarse. ¿Qué has aprendido en tu gran viaje?

Que el mundo es mucho mejor de lo que nos lo pintan. Está lleno de lugares mágicos y de gente maravillosa, dispuesta a compartir un pequeño momento de sus vidas o a ayudarte sin pedir nada a cambio. Que no somos tan diferentes los unos a los otros. Que (casi) todo es posible. Que no tenemos que dejar para mañana lo que podemos hacer hoy. Que se necesitan muchas menos cosas de las que creemos para vivir.

la vuelta al mundo de mochileros

La vuelta a casa, puede que sea el momento más intenso y a la vez difícil de un gran viaje. ¿Qué recuerdos te vienen de ese instante?

En nuestro caso la vuelta a casa es el momento de ver a amigos y familia, por lo que los recuerdos son muy positivos. Después cargamos las pilas y nos ponemos en ruta de nuevo para continuar esta vuelta al mundo en pareja de mochileros.

¿Ha cambiado tu forma de pensar sobre la sociedad/el mundo en que vivimos? ¿Cómo te sientes en tu vida cotidiana después de haber vivido lo que has vivido?

En general no ha cambiado mucho. Ambos somos conscientes de cómo funciona el mundo, y el hecho de viajar no nos hace otra cosa que corroborar nuestros pensamientos. Aun así siempre hay detalles que nos sorprenden, casi siempre de manera positiva.

¿El momento físico o mental más extremo/peligroso/extraño/intenso/paranormal que hayas vivido en tu gran viaje?

Es muy difícil tener que elegir un único momento en estos casi 4 años de viaje, ya que nos ha pasado de todo. Uno de ellos quizás fue cuando nos quedamos tirados con la furgoneta en la cascada de Kambadaga, en Guinea Conakry. No tuvimos ningún problema para llegar ya que el acceso era cuesta abajo por un camino de tierra. Pero al querer subir no podíamos, las ruedas nos patinaban. De repente apareció un chico de la nada que nos comento que teníamos dos soluciones:

1 – Llamar a un 4×4 para que tirara de nosotros. Unos 150$.
2 – Hacer un camino alternativo a golpe de machetes. Para ello el chico llamaría a 20 amigos. Todo este trabajo demoraría unas 8 horas. Y el coste eran unos 85$. Cuando me dijo esto, yo pensaba que me estaba tomando el pelo…

Por suerte, tras hacer unas cuantas llamadas, encontramos un garaje. Este garaje no podía ayudarnos ya que no tenía ni grúa ni un 4×4, pero comenzó a llamar a sus clientes para ver si localizaba a alguno que nos pudiera ayudar. Finalmente uno de ellos se ofreció a ayudarnos, y eso que estaba a bastantes kilómetros de distancia. Al cabo de unas horas vino y, tras visitar la cascada en la que nunca había estado, nos sacó sin ningún problema. Pero lo más importante es que, a la hora de querer pagarle por lo que había hecho, no aceptó el dinero. Nos dijo que en este mundo todos éramos herman@s, por lo que todos nos teníamos que ayudar. Hoy me había pasado a mí, pero mañana le podía pasar a él. Y sin más, se marchó. Menuda lección nos dio.

Borja con niños africanos en su furgoneta

«En un gran viaje más que dinero hace falta usar la imaginación». La pregunta 1000 veces repetida por aquellos que no se han lanzado o tienen miedo es que cuesta demasiado dinero. ¿Qué le dirías a alguien que ahora está soñando con emprender su propia aventura y pone los medios económicos como barrera para hacerlo?

Sencillamente le diría que sí tiene un poco de dinero ahorrado no se lo piense dos veces, y viaje. Pronto aprenderá a viajar usando poco dinero, y se dará cuenta que, aunque es imprescindible, no es lo más importante. Unos sencillos ejemplos:

– Nada de viajes organizados.
– Viajar en medios de transporte locales, no en taxis o autobuses de turistas.
– Comer en los lugares que come la gente autóctona, y comer comida típica de la zona. Así se ahorra mucho dinero. Y si se está en un país más caro, intentar cocinar en el hospedaje.

Hay mil maneras diferentes de viajar. Y lógicamente no es lo mismo ir a India o Nepal (muy baratos) que por ejemplo a Japón o Islandia (muy caros). Pero también es cierto que, depende de como viajes, te puedes gastar más dinero en India que en Japón.

Nosotros llevamos casi 4 años viajando, y actualmente estamos planeando nuestro siguiente destino. Y podemos confirmar que necesitamos muchas menos cosas de las que creemos para poder vivir.

Aquellos que nos ven vivir una aventura sea a través de las redes o de un blog muchas veces idealizan el viaje o los destinos, algo a lo que no ayuda a veces redes sociales como Instagram. ¿Qué no te ha gustado de tu experiencia viajando? ¿Qué cosas, países, personas, sensaciones personales te han dejado una huella negativa?

Por ejemplo, mi última experiencia por Asia no fue una de las mejores. Excepto Nepal, país que me encantó, creo que algunos de los países que visite (por ejemplo Vietnam y Camboya) han perdido mucho de su encanto. Y creo que es en gran medida al turismo. Pienso que es una responsabilidad compartida, tanto por nuestra parte (los viajeros) como por la suya. En algunas ocasiones me sentía prácticamente como un dólar con piernas. Esto también lo sentí en Costa Rica, un país extraordinario que creo que ha perdido su autenticidad.

En lo referente a lo que se publica en las redes sociales, es cierto. Se tiende a compartir todo lo extraordinario, todo lo bueno. Y todo es hiper-mega-super-guay. Cosa que, bajo mi punto de vista, no es cierta. Por ejemplo, nosotros después de todo este tiempo, más que viajar lo que estamos haciendo es vivir viajando. Por lo que, lógicamente, tenemos días buenos y días malos. Días impresionantes y días horribles, cosa que por otro lado es normal. No existe la perfección. Y también creo que tener esos malos momentos después te hace disfrutar mucho más de los momentos buenos.

Sobre personas que nos han dejado una huella negativa… pues en todos los lados. Hay gente excelente en todos los lados, lo mismo que también hay gente no tan buena. Los hay en mi ciudad, en Europa, África, Asia… en todo el mundo. Pero creo que lo que peor llevamos, sin duda alguna, es la gente extranjera que da un par de monedas a la gente local y se cree que con ello tiene derecho a hacer lo que quiera con ellos. Por suerte hemos conocido muchísima mas gente buena que mala. Quizás esa sea uno de los motivos por los que seguimos viajando.

Tres momentos/personas anónimas que se te hayan quedado grabados del camino y por qué. Personas que serán siempre importantes cuando recuerdes tu gran viaje.

1- Por supuesto la persona que nos ayudó a salir de la cascada de Kambadaga en Guinea Conakry, como he contado anteriormente.

2- El chico que, a los 2 minutos de conocerlo, nos dio las llaves de su pequeño apartamento en Islandia y nos dijo que podíamos estar en él el tiempo que nos diese la gana, ya que él no regresaría en 6 meses.

3- Estando en la playa de Las Peñitas, en Nicaragua, me picó una raya. Melanie llevaba más de 30 minutos en el agua y a mí, en menos de un minuto, me pico. Cuando estaba tirado en la arena, retorciéndome de dolor, se acercó una pareja para ver qué había pasado. Me llevaron a su casa para intentar curarme y, viendo que el dolor aumentaba, finalmente optaron por llevarme al hospital más cercano, situado en León, a unos 25 kms. En menos de una hora ya estaba fuera del hospital, totalmente recuperado, gracias a la pareja que de manera totalmente desinteresada me llevó al hospital.

Borja y Mélanie en Chichén Itzá durante su vuelta al mundo en pareja de mochileros

¿Qué haces o intentas aplicar para que tus viajes sean responsables y sostenibles con el entorno, las personas, los animales?

Lo único que intentamos dejar en los lugares que visitamos son los buenos momentos con la gente que conocemos y las huellas de nuestras zapatillas. Recogemos toda la basura que generamos y la depositamos en sus respectivos contenedores. Hasta recogemos la basura que nos encontramos en el camino. Respetamos a todos los animales con los que nos cruzamos. Incluso si alguno de ellos intenta comernos o pasarnos por encima… Antes que comprar algo nuevo intentamos por todos los medios posibles repararlo o comprarlo de segunda mano.

¿Hay otro gran viaje a la vista? ¿O con uno ya es suficiente?

Viajes a la vista muchos, el «problema» que tenemos es que no sabemos por cual empezar. Nuestro sueño para seguir la vuelta al mundo de mochileros sería llegar a Nepal por carretera, ya que allí fue donde Melanie y yo nos conocimos hace 4 años. A día de hoy es un plan difícil, ya que hay que cruzar países como Pakistán, cosa a día de hoy un poquito complicada.

Otro plan sería poder continuar la aventura africana que iniciamos en 2016. En aquella ocasión llegamos hasta Sierra Leona partiendo desde Bilbao. No pudimos continuar ya que teníamos una furgoneta, y el estado de las carreteras era bastante precario. Pero actualmente tenemos un 4×4, bastante viejo (24 años), pero que creemos que nos podría valer. De esta manera podríamos conocer Ghana, Togo, Benin, Liberia… Otro plan es el de visitar Asia central por carretera, pasando por Irán: Turkmenistán, Uzbekistán, Tayikistán… O volar a Asia: China, Mongolia, Bangladesh, Birmania…

¡¡¡Ya veis que ideas no faltan!!!!


Anónimo the author

Videoperiodista, documentalista y aventurero. Entre mayo de 2006 y junio de 2007 realizó uno de los grandes viajes de su vida: la ruta panamericana. De esta aventura nace el documental “La costura de América” que narra su viaje en solitario de 45.000 kilómetros, realizado íntegramente por tierra y más de 11 meses desde Prudhoe Bay (Alaska) hasta Bahía Lapataia en Tierra de Fuego (Argentina). Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en la India y realizado decenas de reportajes sobre turismo, cultura y sociedad para el canal de televisión español Telecinco. En enero de 2014 estuvo nominado en los Premios Goya con su cortometraje documental "La Alfombra Roja" rodado en un slum de India y que lleva acumuladas más de 130 selecciones en festivales de cine de todo el mundo. Sigue mis viajes en mi perfil de Twitter, Facebook e Instagram.