Una de las principales y difíciles decisiones que afrontar antes de convertirnos oficialmente en mochileros, es precisamente, hacernos con nuestra mochila. La elección puede parecer sencilla, pero la cosa se complica sobre todo si es la primera vez que abordamos este tipo de viajes y nuestro conocimiento sobre el mundo de los backpacks es remoto o inexistente.

Bien, todos sabemos sabemos lo que es una mochila, pero hay algunos factores y consejos importantes que deberíamos de considerar antes de lanzarnos a la búsqueda de la que será nuestra compañera infatigable de viaje. Poner atención en la compra puede resultar aburrido, pero también es cierto que puede ayudar a cuidar nuestra salud y mejorar mucho la calidad de nuestro viaje.

El mundo de los macutos es muy variopinto y es muy fácil perderse entre colores, publicidades y marcas. Es importante saber que la mochila ideal no existe, puesto que según el uso que queramos darle, cambiará de manera ligera o sustancial el modelo, aunque siempre existen puntos en común que todas deben reunir. Lo fundamental es saber los porqués de nuestra elección.

  • ¿Por dónde empezar?

Antes de nada hay que preguntarse: ¿por qué he de dedicar tiempo a buscar una mochila apropiada?. Hay que ser conscientes de varias cosas. En lo primero que hay que fijarse, es que la mochila es algo con lo que vamos a cargar durante muchas horas a lo largo de un viaje. Tanto por comodidad como por salud, el cuidado y mimo a la hora de escogerla cuenta. No en vano, una buena elección y un buen uso de las misma, pueden prevenir las dolorosas y habituales lesiones de rodillas y espalda propias de este tipo de esfuerzos. Los equipos de viaje han evolucionado mucho en las ultimos años, tanto en diseños como en estética, materiales y sistemas de carga, facilitándonos el transporte de peso. De todas maneras, conviene no dejarnos influenciar por una marca en concreto, ni tampoco por una publicidad llamativa, aunque no por ello debemos de escatimar en el gasto de nuestro equipo. Recuerda que una mochila puede durarte años y tu salud no tiene precio.

  • ¿Dónde comprar?

La elección de la tienda no es una cuestión primordial, aunque como nota informativa hay que decir que en ocasiones las grandes superficies comerciales no cuentan con personal especializado para asesorarnos con total garantía. Saber el número de litros (medida de capacidad de las mochilas) que necesitamos en función del uso y la talla adecuada a utilizar, son indicaciones importantes sobre las que atinar. Por tanto te recomendamos que te pongas en manos de personas con conocimientos suficientes.

  • ¿Qué marca comprar?

Tal como apuntaba anteriormente, la marca no lo es todo, pero sí es cierto que algunas casas especializadas tienen unos estándares de calidad contrastados que asegurarán nuestra compra. Algunas de ellas son: Dakine, Lowe, Berghaus, Osprey, Deuter, TNF… No obstante, otras marcas de menos nombre pueden darnos las mismas ventajas a menor precio, pero para ello conviene buscar de manera más pormenorizada. De lo contrario, podríamos llegar a lamentarnos y tener una mala experiencia con nuestra mochila, haciendo bueno el refrán de que lo barato, al final, siempre sale caro.

  • ¿Cómo saber si una mochila es cómoda?

Todas las mochilas parecen cómodas sin peso y hay diferentes tallas como en la ropa. Una vez cargadas esos puntos de apoyo que nos parecían estar correctamente colocados pueden empezar a molestar, los tirantes pueden resultar incómodos a los hombros o el cinturón estar demasiado bajo o alto. La forma correcta de probar una mochila es añadiéndole peso (una práctica común en las tiendas especializadas). La elección de la talla es algo complicado, y es necesario que nos guíe un especialista. Algo que nos ayudará bastante es comprobar que los apoyos lumbares están correctamente colocados una vez ajustadas las correas de los tirantes. Hay mochilas de talla ajustable con un carril central que sube y baja el dispositivo de los tirantes y que nos puede dar ese pequeño toque que necesitamos.