Sergi terminó la universidad en Barcelona y encontró un buen trabajo como ingeniero en Alemania. No tardó en darse cuenta de cómo sería su futuro en los próximos años y, en 2011, con una enorme curiosidad por viajar, empezó a plantearse dejar el trabajo y Alemania para hacer un viaje. Quería que este viaje fuera especial, quería estar rodeado de naturaleza y quería conocer su tierra. Después de darle unas vueltas, decidió recorrer la costa catalana en kayak en los que serían los primeros de sus 10.000 kilómetros en kayak.

Antes de salir desconocía que su breve experiencia alquilando kayaks a los turistas no iba a servir para casi nada a la hora de afrontar el primer viaje. Pero tenía claro que si no empezaba, nunca descubriría hasta donde sería capaz de llegar.

Organizó el material de la mejor manera que pudo y se puso a remar. Enseguida se dio cuenta de que tanto el material como sus conocimientos eran más básicos de lo que hubiera deseado. El principio fue muy duro, pero poco a poco fue sustituyendo el material que no era adecuado y aprendió a guiarse un poco con los consejos de la gente y otro poco con la intuición. Al final, con paciencia y perseverancia logró algo que ni en sueños hubiera imaginado: dar la vuelta a la Península Ibérica a bordo de un kayak de mar. Fue un viaje de 6 meses y 3.600 kms que sirvieron para apasionarle aún más por el mar y esta manera de viajar.

Un año después del primer viaje decidió emprender otro, esta vez hacia el lado opuesto: Francia, Italia, Córcega, Cerdeña y Sicilia. Un viaje que aún sigue y que está lleno de aventuras, entre ellas, una nueva tripulante a bordo: Nirvana, una perrita encontrada en las calles de Cerdeña, que ya lleva unos 3.000 km de costa mediterránea.

Sergi es un chico curioso, aventurero, explorador, amante de la naturaleza y de las cosas sencillas y, también, algo tozudo. Esta mezcla le ha ayudado a emprender un viaje de estas características y a superar las incomodidades que se ha ido encontrando por el camino. Afirma que ha aprendido de muchos maestros esporádicos a lo largo de sus viajes, pero que también se aprende mucho estando solo, cuando la necesidad aprieta, no se tiene el apoyo de nadie cercano y se viven situaciones bajo presión. En este viaje Sergi se ha hecho capaz y fuerte y ha aprendido nuevas técnicas de navegación, para pescar, hacer fuego y nudos, para controlar el cansancio o para enfrentarse a la meteorología adversa que le han llevado a realozar más de 10.000 kilómetros en kayak.

SERGI BASOLÍ CONTARÁ TODOS LOS PORMENORES DE SU GRAN VIAJE DE 10.000 kilómetros en kayak EL 14 DE ABRIL EN BARCELONA EN LAS JORNADAS DE LOS GRANDES VIAJES 2018. Conoce más sobre su proyecto en su fanpage de Facebook, Twitter, Instagram o su web oficial. Toda la información del evento en la web oficial de las Jornadas

Nombre, apellidos, profesión -conocida 😉 a qué dedicas el tiempo cuando no viajas- y lugar de nacimiento.

Sergi Rodriguez Basolí, Ingeniero, pero no trabajo en ello. Cuando no viajo estoy preparando el siguiente viaje, y produciendo bisuteía del mar o haciendo algún trabajillo temporal. Nací en Granollers, Barcelona.

5 cosas que nunca faltan en tu mochila

1. Saco de dormir
2. Colchoneta
3. Linterna
4. Cuchara
5. Cuchillo suizo multiusos

«Si tienes dinero, difícilmente tendrás la necesidad de usar la imaginación»

La salud y tu gran viaje. ¿Consideras importante llevar contigo un seguro de viaje?

Cada seguro es distinto según el país que vayas. Llevar uno internacional nunca sobra. Al principio me preocupe poco al respecto. Procuraba no enfermar ni hacerte daño. Los resfriados ya se como se curan. Problemas más graves de momento no he tenido.

La vuelta a casa, puede que sea el momento más intenso y a la vez difícil después de 10.000 kilómetros en kayak. ¿Qué flashes te vienen de esa época?

Es un cambio radical. Primero tienes que adaptarte al viaje, después adaptarte al no viaje. Y claro te vienen flashes de cuando dormías en la tienda, mirabas el horizonte. En mi caso encima el kayak navegando en todo tipo de situaciones. Mucho sol a veces, frío en otras.

«A gran escala no dejamos de ser una pequeña roca suspendida en el mega espacio, y por eso creo que debemos aprovechar lo mejor que podamos esta vida, con el máximo amor y diversión»

¿Ha cambiado tu forma de pensar sobre la sociedad/el mundo en que vivimos?

Nuevas experiencias suele ampliar tu horizonte sobre todo. Vives distintas culturas y te das cuenta que la vida se puede vivir de muchas maneras diferentes. Pero nuestra identidad es muy difícil de olvidar. de donde venimos, quien nos crío. Me gusta volver a casa con los míos, y pensar que puedo volver a marchar a vivir otras experiencias. A gran escala no dejamos de ser una pequeña roca suspendida en el mega espacio, y por eso creo que debemos aprovechar lo mejor que podamos esta vida, con el máximo amor y diversión, y si en el camino podemos evolucionar un poquito como especie, mejor que mejor!

¿El momento físico o mental más extremo/peligroso/extraño/intenso/paranormal que hayas vivido en tu gran viaje?

El mar fue un maestro no humano muy bueno. Con un programa lleno de lecciones con grados de menor a más difícil. Durante el primer viaje la conexión fue total y confié mucho en sus enseñanzas. Creo que esta fé y respeto hacia la naturaleza me ayudó a conseguir los objetivos de mi viaje y a no morir en el intento en estos 10.000 kilómetros en kayak.

«En un gran viaje más que dinero hace falta usar la imaginación». ¿Estás de acuerdo con esta afirmación?

Si tienes dinero, difícilmente tendrás la necesidad de usar la imaginación.

¿Algunos momentos que recuerdes de felicidad extrema? Esos puntos álgidos de alegría en los que uno se dice a sí mismo: «por momentos así merece la pena seguir en el camino y no volver a la oficina».

Cuando encontramos la playa soñada con el kayak y mi perrita a bordo, con unas condiciones meteorológicas óptimas, perfectas para acampar. Cuando todos los ingredientes se unen para darte ese «boost» (empujón) de felicidad, todo está bien en un sitio nuevo por descubrir, y estás dando otro paso hacia delante en tu camino… es genial. Aún quedan 2 horas para que se ponga el sol, y me dispongo a investigar esa calita desde distintos puntos. Para mí este es uno de los mejores momentos.

Tres personas anónimas que te hayan marcado en estos 10.000 kilómetros en kayak y por qué.

1) Pedro el cabrero (Heidi): ya de pequeño me disfrazaba como él. Quería tener esa libertad.

2) Indiana jones…tenía ganas de vivir aventuras como él y vestir igual. Me encantaba que siempre tenía los instrumentos consigo.

3) Mi abuelo: su curiosidad por probarlo todo y su tozudez por hacerlo son cualidades que he adquirido de él.

Tu cita viajera preferida y/o libro que recomendarías a tu yo anterior al viaje.

«Podrías haber comprado 100 euros de bitcoins»

¿Habrá otro gran viaje después de 10.000 kilómetros en kayak? ¿Ser nómada/viajero/nómada digital está sobrevalorado?

Puede ser. Este año me lo he tomado un año sabático de viajar. Más adelante ya veremos, seguro que tendré ganas renovadas y proyectos interesantes no faltarán.