Blanca y Óscar decidieron vivir en ruta en bicicleta. Cuando se conocieron decidieron salir a dar la vuelta al mundo pedaleando. Partieron desde Barcelona en bicicleta en julio de 2017 en dirección a los alpes franceses en Chamonix. Allí dejaron las bicis e hicieron el mítico recorrido a pie del Tour du Montblanc que cruza los alpes por los tres países. Allí finalizó su primera campaña solidaria «Héroes necesitan salud» con la que recaudaron más de 3.500€ para becas de rehabilitación fisioterapéutica y de logopedia a ocho personas con necesidades especiales.

Continuaron la ruta por el norte de Italia hasta cruzar Eslovenia, Croacia, Bosnia, Montenegro, Albania y finalmente Grecia. Atenas fue el final de su primera etapa por Europa y allí decidieron poner rumbo al continente africano. Con las bicis y unas pocas pertenencias en sus alforjas, se subieron a un avión con dirección Sudáfrica. En Ciudad del Cabo iniciaron la nueva aventura rumbo noreste, yendo por la costa atlántica de Sudáfrica y adentrándose en el desierto más antiguo del mundo, el Namib, en Namibia. Estuvieron más de un mes cruzando el desierto en bicicleta, la etapa más dura de todo el viaje.

Vivir en ruta en bicicleta

Al salir del desierto pusieron rumbo a Zambia a través de diversos parques nacionales, uno de los cuales fue escenario del encuentro con una manada de treinta elefantes cruzando la carretera a escasos metros de ellos. En el paso en el que convergen diversos parques nacionales de Angola, Namibia, Zimbabue, Zambia y Botsuana tuvieron que acampar rodeados de hipopótamos y hienas.

En Zambia estuvieron más de una semana conviviendo en un orfanato con las comunidades más pobres y aisladas del país, al oeste del río Zambezi, donde rodaron el documental «Los huérfanos del río Zambezi», con el que a día de hoy la asociación sigue recibiendo donativos a raíz de su publicación. Despidiéndose de su nueva familia zambiana, continuaron ruta hasta llegar a Malawi.

vivir en ruta en bicicleta

El camino empezó a ponerse cada vez más caluroso y húmedo a orillas del lago Malawi. Tanto en Namibia, Zambia y Malawi recaudaron más de 900€ para asociaciones y ONG de cada país a través de sus postales solidarias. Al llegar a Tanzania Óscar empezó a encontrarse débil y por miedo a que fuera malaria hicieron autostop para acercarse a la capital a que lo viera un médico. Atravesaron las montañas de Tanzania en un camión.

Cuando Óscar se recuperó continuaron el viaje por Zanzíbar, Arusha y el Serengeti. Finalizaron el viaje en Nairobi, justo en mitad de un ataque terrorista a manos de Al-Shabaab en un complejo hotelero cerca de su apartamento. Allí finalizó la segunda etapa de la vuelta al mundo y empezaron los preparativos para lo la siguiente aventura.

Oscar y Blanca PARTICIPARÁN EL 11 DE MAYO EN BARCELONA EN EL EVENTO DE CHARLAS DE VIAJE MÁS IMPORTANTE DE ESPAÑA. Conoce más sobre su historia en su página de Facebook, Twitter y su blog. Toda la información del evento en la web oficial

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Mientras conoce más cosas sobre estas viajeras a través de esta entrevista:

Nombre, apellidos, profesión -conocida 😉 a qué dedicas el tiempo cuando no viajas- y lugar de nacimiento.

Blanca Hernández, youtuber y viajera. Antes de empezar a viajar era videógrafa.

Óscar Tamayo, youtuber y viajero. Antes de empezar a viajar era policía y coach personal.

5 cosas que nunca faltan en tu mochila.

En nuestras alforjas nunca falta una tienda de campaña, la opción más barata para dormir en cualquier sitio. Un trozo de tela puede suponer la diferencia entre estar expuesta a la intemperie o sentir que estás en un hogar.Tampoco viajamos sin un hornillo con el que poder cocinar. No somos de visitar restaurantes. Buscamos economizar nuestro viaje en todos los aspectos que no resulten imprescindibles para nosotros. Además a Blanca le encanta cocinar nuestra propia comida vegana.

Prendas de ropa versátiles para temperaturas frías o altas. Normalmente estamos expuestos al frío de la noche y el calor de la mañana. En esos casos prendas que se puedan utilizar para ambas estaciones, compactas y ligeras, son imprescindibles. Nunca falta una buena chaqueta de goretex. ¡En la bici no usamos paraguas!

Una navaja multiusos. La usamos para multitud de finalidades: desde reparar las piezas de nuestra bicicleta a cortar leña para hacer una hoguera durante la noche.Nuestra cámara de vídeo no puede faltar ya que nos encanta documentar todo lo que nos sucede y luego compartirlo en nuestro canal de Youtube.

Sabemos que durante un gran viaje a veces no tenemos el tiempo necesario para interiorizar o asimilar todo lo que estamos viviendo y a veces, al regresar, es cuando las vivencias comienzan a ordenarse. ¿Qué has aprendido en tu gran viaje?

Después de un año y medio, cruzando en bicicleta Europa por la costa y África de la punta más al Sur en Sudáfrica hasta Kenia, diríamos que sí hemos cambiado la forma de entender algunas cosas.

La primera que no necesitamos tener demasiadas pertenencias materiales para ser felices. Hemos vivido en plenitud teniendo únicamente lo que necesitamos cada día. A raíz de ese aprendizaje, hemos minimizado mucho nuestros costes y nos hemos dado cuenta de que nos sale más barato vivir viajando que vivir en casa pagando un alquiler.

Hemos aprendido que la gente por lo general está dispuesta a ayudarte abriéndote las puertas de su casa. También que la mayoría de prejuicios y miedos que teníamos antes de viajar estaban sólo en nuestras cabezas.

Nos hemos dado cuenta de que somos unos privilegiados lo mires por donde lo mires. Privilegiados por el hecho de decidir cómo queremos vivir nuestra vida y por la cantidad de opciones que se nos presentan sólo por haber nacido en el lugar en el que hemos nacido. En nuestro paso por países como Sudáfrica, Namibia, Zambia, Malawi o Tanzania, hemos visto cómo la falta de oportunidades para acceder a educación y a sanidad afecta a la mayor parte de la población.

Tenemos la gran suerte de haber nacido en esta parte del planeta donde, además de tener cubiertas nuestras necesidades primarias básicas, tenemos la opción de viajar a la mayoría de países del mundo sólo con nuestro pasaporte.

vivir en ruta en bicicleta

La vuelta a casa, puede que sea el momento más intenso y a la vez difícil de un gran viaje. ¿Qué recuerdos te vienen de ese instante?

Nosotros sentimos que no estamos de vuelta en casa, ya que estamos preparando nuestra siguiente etapa. Esperamos estar viajando durante muchos años aún, por eso cuando estamos en casa la mente la tenemos puesta en lo que está por venir. El mundo es muy grande y sólo hemos visto una parte de dos continentes. Estamos ansiosos por cruzar durante años América y Asia para empaparnos de su cultura. Por otro lado, estar en casa a veces te da la oportunidad para hacer balance de lo que has vivido durante la aventura y volcar todas las emociones en un blog o un libro. Con perspectiva lo vivido se observa de otra manera.

¿Ha cambiado tu forma de pensar sobre la sociedad/el mundo en que vivimos? ¿Cómo te sientes en tu vida cotidiana después de haber vivido lo que has vivido?

¡Claro! Cuando llevamos mucho tiempo en la ruta valoramos muchísimo las comodidades de un hogar. Lo que más: el agua corriente. Cuando abrimos un grifo y sale agua ilimitada nos parece algo de ciencia ficción. Hemos visto durante tantos meses cómo el agua es el centro de preocupación de la vida de muchas personas que hemos cobrado conciencia de lo que ésta significa en realidad. El agua es vida, y en occidente eso ni lo percibimos. Lo damos por sentado. Esa es una de las cosas que más hemos aprendido a no hacer: dar por sentado las cosas. Como dar por sentado que tu familia te tiene que querer, o que si quieres estudiar una carrera puedes hacerlo cuando te apetezca, o que puedes divorciarte y empezar un vida de cero si lo deseas…

Existen tantas realidades distintas en el mundo como personas habitan en él. Estar expuesto a esas diferencias culturales tan grandes ha hecho que los límites de nuestra percepción sobre qué debería buscar uno en la vida o quién tiene la verdad absoluta de los conflictos humanos cambien. Ahora somos mucho más escépticos y pensamos mejor las cosas antes de emitir juicios apresurados. Occidente no es el centro del mundo. Más bien somos la excepción para millones de personas que viven una vida complicada o diferente. Ahora mismo no nos imaginamos una vuelta a la rutina que teníamos antes de salir y por ese motivo estamos preparando la siguiente etapa del viaje que esperemos que dure muchos años, pues para nosotros no se trata tanto de un viaje, sino de un estilo de vida nómada.

¿El momento físico o mental más extremo/peligroso/extraño/intenso/paranormal que hayas vivido en tu gran viaje?

Hay muchos momentos que han supuesto un verdadero desafío pues al viajar en bicicleta estamos muy expuestos. Uno de los momentos más peligrosos del viaje fue cuando nos encontramos de frente con una tormenta de arena en el desierto más antiguo del mundo, en el Namib, Namíbia. Teníamos la tormenta de arena delante nuestro. Debíamos cruzarla para llegar al campamento más cercano y refugiarnos. Delante nuestro, sólo veíamos una gran masa de aire marrón que nos nos permitía ver ni el camino a escasos metros nuestros. Tampoco había ninguna piedra o árbol detrás del cual refugiarnos del viento, que nos tiraba de las bicicletas.

En pocos minutos la tormenta de arena llegó donde estábamos nosotros. No teníamos ningún tipo de visibilidad. Íbamos totalmente tapados con ropa y bragas de montaña, pero aún así nos empezó a entrar arena por la nariz, las orejas y hasta por las pestañas de los ojos. Nos sentíamos en peligro. No sabíamos cuánto iba a durar y no había nada ni nadie alrededor. Después de una hora sin saber cómo íbamos a salir de allí, apareció una camioneta entre la polvareda. Detrás llevaba la parte de la carga vacía, así que pudimos meter allí las bicis y salir de allí a salvo. Tuvimos mucha suerte.

También fuimos muy afortunados el día que estábamos cruzando una de las zonas de más peligro por animales salvajes en Namibia. Un ranger nos paró mientras pedaleábamos por la carretera para advertirnos de que a pocos kilómetros de allí unos leones habían estado persiguiendo su furgoneta para atacarla, y que pedalear por allí era muy peligroso. Tuvimos la suerte de nuestra parte una vez más y pudimos salir de allí en su camioneta.

vivir en ruta en bicicleta

«En un gran viaje más que dinero hace falta usar la imaginación». La pregunta 1000 veces repetida por aquellos que no se han lanzado o tienen miedo es que cuesta demasiado dinero. ¿Qué le dirías a alguien que ahora está soñando con emprender su propia aventura y pone los medios económicos como barrera para hacerlo?

Nosotros antes de salir a viajar utilizábamos la excusa del tema económico para no dar el paso. Al final hicimos un plan económico un poco conservador y según ese plan estaríamos dispuestos para salir a viajar en ocho años. Nos dimos cuenta que lo que realmente nos pasaba es que estábamos asustados por salir de nuestra zona de confort.

Al final lo que hicimos fue ahorrar todo lo que pudimos con nuestros trabajos durante un año y salir. Nada más empezar a viajar conocimos a un montón de viajeros que viajaban con muy poco dinero o directamente sin dinero. Por ejemplo, en Francia descubrimos a unas uruguayas que iban haciendo voluntariados por diferentes países usando la plataforma Workaway, mediante la cual cambias tu trabajo por alojamiento y comida.También conocimos a un francés que llevaba diez años viajando por el mundo gracias a las clases de inglés que hacía durante una temporada y luego cuando tenía dinero seguía viajando.

Hoy en día, la cantidad de opciones que tenemos para obtener ingresos en ruta son enormes. Pero parece que antes de salir nos creamos que si nos quedamos sin dinero por el camino no vayamos a poder hacer nada, como un conejillo que se queda paralizado mirando las luces del camión en mitad de la carretera. No es así. Una vez viajando puedes trabajar en el extranjero, vender manualidades, tocar música, trabajar online, volver a casa una temporada para ahorrar y seguir viajando… Nosotros hemos optado por trabajar nuestros vídeos en Youtube y nuestra página web para ir generando algunos ingresos que nos ayuden con los gastos del viaje.

Aquellos que nos ven vivir una aventura sea a través de las redes o de un blog muchas veces idealizan el viaje o los destinos, algo a lo que no ayuda a veces redes sociales como Instagram. ¿Qué no te ha gustado de tu experiencia viajando? ¿Qué cosas, países, personas, sensaciones personales te han dejado una huella negativa?

Estamos totalmente de acuerdo con esta afirmación y además pensamos que confunde mucho a la gente que decide lanzarse a la aventura. Por ese motivo, nosotros hemos decidido que cuando compartamos nuestra aventura en las redes sociales siempre expondremos lo bueno y lo malo que nos encontramos.

Quizás influenciados por los relatos y las fotografías de cuento, nosotros también llegamos a pensar que la aventura de vivir viajando es un mundo de color de rosa. Pronto nos dimos cuenta de que tiene más que ver con una montaña rusa de emociones, con días increíbles y días desastrosos casi por igual. También hay muchos de esos días que son aburridos o que no sucede absolutamente nada. Pero al final, los días de aburrimiento se olvidan, los buenos permanecen y los malos se convierten en magníficas anécdotas y relatos que contar.

Como huella negativa diríamos que la tensión racial que existe en Sudáfrica no nos ha dejado un sabor de boca muy bueno del país. También ha sido uno de los que menos hemos visitado en nuestra estancia por África, pero en poco tiempo que estuvimos notamos un ambiente extraño y resquicios de odio y conflicto de lo que fue el Apartheid.

El neocolonialismo de países extranjeros en África. Sin ir más lejos, China está explotando recursos naturales de muchos países africanos gracias a los acuerdos con gobiernos corruptos que además no exigen que se cumplan algunos derechos humanos que sí solicitan otros países europeos.

Tampoco nos ha gustado ver cómo en África los animales son un negocio. Es tan fácil como pagar al gobierno una cantidad económica para que el mismo ranger que protege a los elefantes lo cace para tí y puedas lucir su cabeza en la pared de tu casa.

De algunos países europeos como Montenegro, Albania y Grecia nos sorprendió mucho la cantidad de perros abandonados que conviven sin ningún tipo de control en la calle. Cuando los recorrimos en bicicleta era habitual que manadas enteras de más de 20 perros nos persiguieran y nos intentaran atacar. Por la noche también rodearon nuestra tienda de campaña en muchas ocasiones.

vivir en ruta en bicicleta

Tres momentos/personas anónimas que se te hayan quedado grabados del camino y por qué. Personas que serán siempre importantes cuando recuerdes tu gran viaje.

Se nos quedó grabado Slobodan, un hombre de unos sesenta años, divorciado, consumidor habitual de alcohol y que vivía en un hotel abandonado con el agua y la luz pinchadas en Montenegro. Este hombre nos acogió durante cinco días en una de las habitaciones de su hotel en ruinas durante una semana de intenso temporal de lluvia y viento. Slobodan malvivía ganando algo de dinero con algunas reparaciones de vehículos. Él no sabía hablar inglés pero nos acogió como si fuéramos sus hijos.

Durante cinco días nos ofreció comida, cobijo y todo lo que tenía para cuidarnos. Fue muy triste la despedida con él sabiendo que seguramente seguiría muchos años solo en ese hotel destartalado, pero él no era un hombre triste. Estaba siempre gastando bromas y riéndose. Incluso trabajaba gratis como actor en una miniserie de youtube montenegrense. Nos sorprendió su manera de tomarse la vida y de afrontar sus problemas. Su pobreza no era un impedimento para que fuese feliz.

El segundo momento, no es una persona sino más bien unos animales: Los hipopótamos. Cruzando Namibia un día dormimos en un camping abierto a la naturaleza salvaje y vaya si lo estaba. Nuestra tienda de campaña estaba colocada a orillas del río Quando. Por la noche una pareja de hipopótamos adultos salió del agua para ponerse a pastar alrededor de nuestra tienda. Nunca olvidaremos el sonido de la hierba crujir en sus mandíbulas al otro lado de la tela.

Por último, cuatro chicos jóvenes que conocimos mientras grabábamos el documental: Los huérfanos del río Zambezi. Eran chicos de veintipocos años. Todos habían vivido una infancia muy dura de orfandad. Habían tenido que mendigar o trabajar desde muy pequeñitos para pagarse sus propios estudios. Años después trabajan cómo profesores en una base de misioneros que ayuda a niños huérfanos como ellos a tener la oportunidad de estudiar y aspirar a un futuro digno. Esa gente de verdad está cambiando la vida de los que están a su alrededor.

Pareja viajera en bicicleta

¿Qué haces o intentas aplicar para que tus viajes sean responsables y sostenibles con el entorno, las personas, los animales?

Para las personas: en algunos países que cruzamos intentamos dejar nuestro granito de arena realizando unas postales solidarias artesanales que pinta Blanca con acuarela. Cada una de ellas tiene un diseño original y las enviamos a cualquier parte del mundo con el sello original del país y dedicada por nosotros. De lo que recaudamos donamos el 50% a una ONG con la que contactamos y que nos aseguramos que esté realizando una labor importante en el país y que merezca la pena apoyar. Con el otro 50% podemos seguir viajando.

Para el entorno: Tenemos una alimentación vegana, que tiene muchísimo menos impacto medioambiental que una dieta que incluya carnes, pescados, huevos y lácteos. Además nos movemos la mayoría del tiempo en bicicleta. Para los animales: intentamos documentar cualquier situación de maltrato que vemos para denunciarlo y cuando hemos podido rescatar algún animal durante la ruta lo hemos hecho. Así por ejemplo rescatamos a Buda, una gatita con meses de vida que llegó a nuestras manos agonizando en Montenegro. También en Sudáfrica encontramos acogida a dos gatitos que dejaron abandonados en mitad de la carretera, sin ninguna posibilidad que sobrevivieran. En Tanzania también rescatamos a Simba, un gatito recién nacido que no tenía movilidad en las piernas traseras.

También intentamos concienciar a la gente que nos sigue de lo perjudicial que es participar en espectáculos con animales como atracción turística. Rechazamos totalmente los espectáculos en los que participan animales, como visitas a zoológicos en los que los animales son objeto de comercio privados de su hábitat natural, atracciones turísticas con las que te puedes fotografiar con tigres que van drogados o falsos santuarios de elefantes que han sido disciplinados violentamente para anular su voluntad y dejar que los turistas los monten a su antojo.

¿Hay otro gran viaje a la vista para vivir en ruta en bicicleta? ¿O con uno ya habéis tenido suficiente?

¡Esperamos que hayan muchos más! Después de un año y medio viviendo en ruta tenemos más claro que nunca que la vida nómada es ideal para nosotros. ¡Tenemos muchas ganas de viajar por todo el mundo! Explorar nuestro planeta conociendo las historias de las personas que viven en cada rincón de él. ¡Haciendo amigos a nuestro paso! Realmente vivir en ruta bicicleta es nuestra pasión.


Anónimo the author

Nómada digital, reportero y travel blogger profesional con miles de kilómetros e historias de mochila a la espalda. Presentador de #FueraDeRuta en el programa TIPS de La2 de TVE y un amante del viaje y la aventura, ¿te vienes? ¡Sígueme en: Facebook , Instagram y Twitter!