Cristina Xercavins viaje por África en solitario

En 2014, Cristina decidió dejar su trabajo e invertir sus ahorros en cumplir su sueño de hacer un gran viaje por África. Durante ocho meses recorrió en solitario otros tantos países del este y el sur de África: Uganda, Kenia, Tanzania, Malaui, Zambia, Zimbabue, Botsuana, Namibia y Sudáfrica.

Su filosofía de viaje consistía en invertir el dinero en actividades únicas, esas que solo se pueden hacer en algunos destinos, y ahorrar al máximo en otro tipo de gastos como transporte, alojamiento y comida. Además, quería viajar lentamente y conocer la vida local. Por eso, combinó actividades turísticas (como safaris por algunos de los parques más famosos o un trekking para ver gorilas de montaña), con visitas a zonas rurales y remotas. Incluso, en cuatro ocasiones, pasó un tiempo como voluntaria en proyectos educativos.

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Cristina contó las peripecias de viaje por África el sábado 30 de abril en las IV Jornadas IATI de Grandes Viajes de ‪‎Barcelona‬ (30 de abril y 1 de Mayo de 2016). ¿No pudiste acudir al evento? Suscríbete al canal de Youtube de Mochileros TV y las puedes ver gratis en diferido →→→ ¡QUIERO SUSCRIBIRME!

Si quieres conocer más sobre su viaje, visita la web www.krisontheway.com

Nombre, apellidos, profesión… a qué dedicas el tiempo cuando no viajas.

Soy Cristina Xercavins (o simplemente Kris), tengo 28 años y soy de Barcelona. Estudié Ingeniería Aeronáutica, aunque lo que más me gusta del transporte aéreo es la parte social. Trabajo en el área comercial de aerolíneas. Me apasiona cómo los aviones conectan los diferentes puntos del mundo y entender el comportamiento de las personas a través de sus viajes.

¿Qué te llevó a decidir dejar todo atrás para iniciar tu gran viaje?

Siempre he tenido curiosidad para descubrir lugares nuevos. En los viajes que había hecho anteriormente durante las vacaciones, había coincidido con otros viajeros que llevaban tiempo en ruta. Me di cuenta de que viajar por un período largo era una experiencia muy diferente a pasar sólo un par o tres semanas. Tenía el sueño de poder experimentarlo. Por otro lado, quería continuar con mi carrera profesional, así que tenía que encontrar la manera de hacerlo compatible. En 2014 llevaba dos años en el mismo trabajo y estaba planteándome empezar a buscar algo nuevo. Pero tenía dinero ahorrado y pensé que antes de comenzar en un puesto nuevo podía destinar el dinero a viajar durante unos meses. Mi objetivo era poder viajar lentamente, conociendo la vida local.

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¿Recuerdas tu primer viaje?

De pequeña hice algunos viajes con mis padres de los que tengo muy buenos recuerdos, no sabría decir cuál fue el primero. Cuando tenía 19 años tuve la suerte de poder pasar un mes en California estudiando inglés. Allí conocí a gente de muchos países diferentes y fue cuando realmente me di cuenta de que quería empezar a viajar y conocer lugares. De allí surgió un viaje a Brasil para visitar a una de las amigas que había hecho.

¿Qué ha cambiado en tu yo interior después de este gran viaje?

No me gusta hablar en términos trascendentales y decir que después de mi viaje a África soy una persona diferente. Creo que soy la misma persona pero con más experiencias que antes. En general viajar te ayuda a ser más flexible y entender otras maneras de vivir y pensar. En mi viaje por África he aprendido a tener mucha paciencia, a adaptarme. También me he dado cuenta de que todos los problemas que surgen acaban teniendo solución. Además, y quizá lo más importante, el mundo está lleno de gente buena y es mucho menos peligroso de lo que a veces pueda parecer. Tendemos a pensar, erróneamente, que lo desconocido es peligroso.

viaje por África en solitario

5 cosas que nunca faltan en tu mochila.

Una guía de viajes. Un buen botiquín. Una cámara de fotos. Algo de abrigo. Y, en el caso de mi viaje por África, un silbato colgado del cuello.

¿Qué tipo de trabajos has hecho para ganarte la vida?

En mi caso era un viaje con billete de vuelta. Calculé el recorrido que podía hacer con el presupuesto del que disponía. Volví sin un euro, pero encantada de haberlo invertido. Después volví a trabajar.

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¿El momento más extremo/peligroso/extraño/paranormal que hayas vivido en tu gran viaje?

No tuve sensación de peligro en ningún momento del viaje. Podría considerar el momento más extremo el día que llegué a la cima del Kilimanjaro. Probablemente sea el esfuerzo físico más grande que haya hecho. Otra experiencia bastante extrema que tuve fue pasar una noche en una cabaña encima de un árbol en medio de la selva en Uganda. La cabaña estaba a un kilómetro de la recepción del lodge, y no había cobertura en el móvil. Para llegar a la cabaña, un ranger con una escopeta tenía que acompañarme porque podíamos encontrar elefantes por el camino. Tenía que acordar una hora para que vinieran a recogerme. Estaba totalmente sola e incomunicada. La cabaña tenía unas vistas impresionantes y podía disfrutar de todos los ruidos de la selva, pero también daba bastante miedo.

¿Algunos momentos que recuerdes de felicidad extrema? Esos puntos álgidos de alegría en los que uno se dice a sí mismo: “por momentos así merece la pena seguir en el camino”.

Esta sensación la tuve constantemente durante todo el viaje. Llegar a la cima del Kilimanjaro o dormir en una cabaña en medio de la selva son dos ejemplos, pero hay muchos más: abrir la puerta de la habitación y encontrarte un elefante delante, tener a los gorilas de montaña a dos metros, convivir con una familia Masai, nadar con delfines en Zanzibar, bucear con tiburones en Sudáfrica, saltar al vacio desde un puente en las Cataratas Victoria, sobrevolar el precioso Delta de Okavango, conducir cientos de kilómetros por Namibia sin cruzarte con nadie, y un larguísimo etcétera.

viaje por África en solitario Masai

¿Qué sentimientos/reacciones ha despertado tu viaje en otros viajeros o locales con los que te has cruzado?

Cualquier occidental que viaje por África genera interés, si eres mujer más, y si vas sola más. Durante 8 meses fui el centro de atención. Mucha gente se te acerca para pedir dinero, para intentar venderte algo o para ligar. Puede llegar a ser bastante pesado, pero con el tiempo aprendes a desarrollar técnicas para “defenderte”. Con personas con las que tienes la oportunidad de pasar un poco más de tiempo entonces se generan conversaciones muy interesantes. La misma curiosidad que sentía yo para conocerles a ellos la sentían ellos para conocerme a mí. Es en esos momentos cuando se produce un intercambio cultural auténtico y sincero.

viaje por África en solitario Kibera Nairobi

Tres personas anónimas que te hayan marcado en el camino.

Baluku, es el propietario de un hostal muy cutre en Kampala, la capital de Uganda. Fue la primera persona a la que conocí y me ayudó muchísimo durante los dos primeros días de mi viaje. John, el fundador de Kibera Hamlets, una ONG en el barrio más pobre de Nairobi. Estuve como voluntaria una semana y fue una de las mejores experiencias del viaje. El trabajo que hace John es admirable. Laurence, un transportista. Me llevó en su tráiler durante 5 horas desde la frontera de Botswana con Namibia hasta Windhoek.

Una vez uno se embarca en un tipo de vivencia así queda infectado por el virus del viajero. ¿Qué sensaciones has tenido a tu regreso al llegar a los que consideres tu hogar? ¿uno termina convirtiéndose en nómada para el resto de su vida?

Durante el viaje viví muchas experiencias únicas en relativamente poco tiempo. Necesité varios meses para ir asimilándolo todo. De todas formas, al volver me puse a trabajar otra vez y volví a la vida “normal”. Siempre tengo algún viaje en mente, aunque de momento sólo durante las vacaciones. No me veo como nómada ahora mismo, me gusta mi trabajo, igual dentro de unos años.

Hay cientos de personas que no se han animado a viajar por multitud de dudas, miedos, inseguridades, presiones familiares, sociales… ¿Qué les dirías a esos soñadores que viendo tu aventura piensan que no son capaces de hacerlo o que eres un superhéroe?

Es muy fácil encontrar motivos para no hacer un viaje de este tipo, pero en la gran mayoría de los casos son sólo excusas. Nuestra mayor limitación somos nosotros mismos. Lo más difícil es tomar la decisión, después todo fluye y es mucho más fácil de lo que parece antes de empezar.