Perro-Alaska-Malamute-Whitehorse-Canada

Después de 17 horas de viaje -salí a las 9, llegué a la 1:30-, cruzarnos literalmente en la carretera con un oso marrón y un alce y alucinar con este Arco Iris en el Klondike Lake, dormí en Beez Kneez Bakpakers, un hostal muy mono pero cuya dueña Callin me cayó como el culo. Así que a la mañana siguiente decidí moverme y cambiar a uno muy cercano Hide on Jeckell (situado en la calle Jeckell, así que no se han comido mucho el coco para ponerle nombre). El hostal está regentado por un par de suizos/alemanes en el que uno se siente como en casa. Tiene su estantería con cientos de libros para intercambiar, montón de CDs para poner música a tu gusto, están concienciados con el reciclaje con un montón de cestas en la cocina para guardar papel, plástico, cristal, compost, aluminio… y, parece mentira que lo diga, pero se agradece que no tengan televisión. Las habitaciones se dividen por continentes y las literas tienen un distintivo con la foto de un animal. Yo estoy en Australia y me ha tocado ser la tortuga de las Galápagos, un gran acierto teniendo en cuenta la lentitud con la que siento que estoy avanzado estos días.

Tras un sueño reparador -interrumpido por algún que otro ronquido-, la tarde del jueves la dediqué a comprar comida, acudir a la oficina de correos e indagar acerca de precios y opciones de bonos en la compañía de autobuses Greyhound. Disponen del Discovery Pass -un bono estilo interraíl- con 7, 15, 30 ó 60 días por un precio de entre 329 y 750 dólares. Ideal para viajar por Canadá, Estados Unidos y una zona reducida de Méjico si no quieres dejarte tu presupuesto sólo en el transporte.

MUSHING

Como ya os he comentado en alguna ocasión, Whitehorse es el punto de partida de la Yukon Quest, carrera de trineos tirados por perros con unos 1600 kilómetros de recorrido que finaliza en Fairbanks. Aprovechando que me encontraba en Whitehorse, me pasé por su oficina y concerté una entrevista con su manager Stephen Reynolds para el día siguiente.

Una vez hecha la entrevista, me vino a buscar a la estación del White Pass & Yukon Railroad -tren turístico que une Whitehorse con Skagway (Alaska)-, la mujer de Frank Turner, uno de los mushers más importantes de la ciudad. Ambos regentan Muktuk Adventures, empresa que han montado con el objetivo de acercar al público en general esta disciplina deportiva. En el camino hacia la casa que tienen a las afueras de la ciudad, la mujer de Frank me contó que había pasado unos años de su infancia en Madrid durante la década de los 50.

Madrid-ciudad-constrastesSu padre, un tipo muy culto que habla 7 lenguas y que ahora «está estudiando a fondo el euskera», trabajó como profesor de idiomas en varias embajadas de la capital. Sus recuerdos de aquella época están un tanto borrosos, pero la señora Turner recordaba con absoluta claridad un día que fueron a comprar huevos. Debido al racionamiento de alimentos de la época, ella compró dos y su padre otro dos. En el camino hacia casa, se le cayeron al suelo los suyos y la gente que pasaba en ese momento por ahí montó un revuelo estruendoso. Salió corriendo asustada. Tened en cuenta que perder un alimento tan básico de semejante manera era peor que ver fusilar a 100 republicanos. ¡Cómo ha cambiado España!

Hay personas que se complican la vida y las hay que se lo juegan todo a lo que decida una moneda. Frank creció en Toronto en una familia de clase media. Un buen día decidió que era el momento de levar anclas, cambiar de aires y trasladarse a un nuevo lugar. Pero… ¿a dónde? Junto a su mejor amigo decidieron que la mejor manera era echarlo a suertes. Una moneda de 1 dólar decidiría por ellos; cara (Yukon), cruz (Méjico). Ganó Frank.

104 perros de trineo

Esta visita fue una de las más emotivas de lo que llevo de viaje. Frank sabía transmitir con pocas palabras lo que un musher siente por su perros y las dificultades de este deporte extremo en pleno contacto con la naturaleza. Así, no fue difícil entender por qué a pesar de tener casi 60 años, pudiendo dedicarse a la vida contemplativa y gestionar su empresa, el próximo mes de febrero participará en la Yukon Quest por vigésimo-tercera vez sufriendo temperaturas de más de 20 grados bajo cero. El mushing es un estilo de vida marcado por un acentuado amor a los perros. Frank nos quiso dejar muy claro que «los perros de trineo no dejan de ser animales, con un aprendizaje doméstico pero con un lado instintivo impredecible. Es muy importante cuidar de ellos, ser un equipo en el que haya confianza. si das el 100% ellos también lo harán». Faltaba que nos lo hubiera dicho para que, casualidades de la vida, después de un paseo por el río con 8 de sus perros uno de ellos matase frente a nuestros ojos a uno de sus dos gatos con el que llevaba viviendo desde hacía 10 años. En ese instante comprendí el dolor que puede llegar a sufrir una persona cuando se muere uno de sus animales.

La rueda perruna

Whitehorse, actual capital del Territorio del Yukon tras haberlo sido con la fiebre del oro Dawson City, es el término municipal más grande de Canadá a pesar de tener tan sólo 28.000 habitantes. Durante la Segunda Guerra Mundial su aeropuerto desempeñó un importante papel estratégico. El centro de la ciudad se puede visitar a pie sin mayor problema. Entre sus mayores atracciones se encuentran el S.S. Klondike, barco construído en 1937 que realizó su última travesía por el Río Yukon en 1955 y que ahora es monumento histórico nacional, la fábrica de cervezas Yukon Brewing que elabora las populares Yukon Gold, Arctic Red, Yukon Lead Dog y Sourdough Ale o el Centro de Interpretación Beringia, área que durante la última Edad del Hielo abarcaba Yukon, Alaska y el este de Siberia.

ENTRE LUNNIS y LATINOS

Desde pequeño he conocido a los Looney Tunes por televisión pero lo que no me esperaba era que, en una lavandería atendida por una extraña señora hindú con la cual confirmé que todos los indios hablan como Apu de los Simpson, iba a aprender que en Canadá también tienen parientes. Resulta que a las monedas de 1 dólar les llaman Loonies y a las de 2$, Toonies.

Un día antes de irme recibí en el hostal una llamada inquietante. Danielle Rechstein, periodista francesa afincada en Whitehorse desde hace 20 años, se puso en contacto conmigo ya que Stephen Reynolds (manager de la Yukon Quest) le había avisado que un periodista español se encontraba en la ciudad. Además de trabajar para el Gobierno de Yukon, Danielle realiza de manera altruista la publicación para emigrantes latinos llamada Northern Latino. Lo más curioso de todo es que quedamos para tomar un té y yo no sabía muy bien para qué. Mientras degustábamos una deliciosa sopa calentita de ternera, me percaté de que mi papel como periodista en aquel instante se había transformado en el de entrevistado. ¡El primer medio que se hacía eco de mi viaje!·Supuestamente apareceré en el número de agosto.

HOSTAL MULTICULTURAL

En el hostal compartí habitación con un etíope que había vivido en Zambia, estudiado en la India y emigrado a Estados Unidos donde, tras 12 años en el país de las oportunidades, le habían dado la patada en el trasero para que regresase amistósamente a su país. Decidió probar suerte en Canadá y logró obtener la visa de trabajo. Dientes brillantes, pequeña gafitas y la piel del color de la ceniza. Hablamos de países, gente, culturas y racismo. En una ocasión, me contó que cuando vivía en un pueblo de Mississippi, estaba limpiando su coche cuando pasó al lado un coche con 3 afroamericanos y la radio con rap a tope. El vehículo se detuvo, uno de ellos se bajó, se le acercó y le dijo: «Oye man, ¿tú qué eres?».

En este hostal volví a experimentar lo que es no dormir durante varias horas gracias a los ronquidos de un gordo brutal, degustar un exquisito plato de vegetales y pasta con queso ucraniano cocinado por un asiático afincado en Vancouver y probar un pastel con crema de bourbon hecho por un camionero de Connecticut. Allí también conocí a Eva, psicóloga nacida en un pueblecito de Gerona, que está viajando por Yukon y la Columbia Británica durante 4 meses y con la que compartiré viaje hacia el sur de Canadá durante un buen puñado de horas.

GALERÍA WHITEHORSE (CANADÁ)

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Anónimo the author

Videoperiodista, documentalista y aventurero. Entre mayo de 2006 y junio de 2007 realizó uno de los grandes viajes de su vida: la ruta panamericana. De esta aventura nace el documental “La costura de América” que narra su viaje en solitario de 45.000 kilómetros, realizado íntegramente por tierra y más de 11 meses desde Prudhoe Bay (Alaska) hasta Bahía Lapataia en Tierra de Fuego (Argentina). Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en la India y realizado decenas de reportajes sobre turismo, cultura y sociedad para el canal de televisión español Telecinco. En enero de 2014 estuvo nominado en los Premios Goya con su cortometraje documental "La Alfombra Roja" rodado en un slum de India y que lleva acumuladas más de 130 selecciones en festivales de cine de todo el mundo. Sigue mis viajes en mi perfil de Twitter, Facebook e Instagram.