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¡Hola mochileros! Os escribo desde Katmandhú, capital de Nepal, ciudad a la que llegué hace un par de días tras una etapa de 70 kilómetros. La última vez que os escribí fue desde Nueva Delhi, mientras trataba de aclimatarme a la nueva atmósfera que se respira en esa ciudad… Estuve 3 días gestionando mi visado a Nepal, poniéndome alguna vacuna que tenía pendiente, adaptando mi material y botiquín para este nuevo escenario y al cuarto día me puse en marcha rumbo al noreste.

Tanto mi estancia en Delhi como la salida de esta ciudad fueron bastante duras, por no calificarlas de infernales. Tanto, que tardé dos semanas en empezar a disfrutar mi paso por este país. Una miseria galopante, mucha suciedad en los núcleos urbanos y un tráfico insoportable llenando el aire de humo y ruido (pues no saben conducir si no es tocando el claxon: “blow horn” dicen ellos) hicieron muy difícil física y mentalmente cada uno de los días de estas dos primeras semanas. Además, me estuve metiendo palizas de 40 y 50 kilómetros diarios para tratar de cuadrar poblaciones con alojamiento, por lo que fui acumulando una fatiga que hicieron que casi todos los días acabara con dolor de cabeza y rozara el ponerme malo.

Crucé las poblaciones de Hapur, Shimbhawali, Moradabad, Bareilly, Shajahanpur, Sitapur y Lucknow a través de la región de Uttar Pradesh, al norte de la India. Los alojamientos son bastante baratos, tal que por pocos euros tienes un techo y un grifo en el que lavar ropa y asearte tras la jornada de camino, aunque a veces no sean lugares muy higiénicos. Pequeñas ciudades concurridas, repletas de coches, bicicletas, taxis, camionetas, vacas, perros, puestos ambulantes, basura por los suelos que se quema de vez en cuando en pequeños montones, humo, olor a incienso y templos hinduistas son la tónica del paisaje a lo largo de la NH24, carretera por la que transité estas dos primeras semanas. Pero a partir de Lucknow cambió mi suerte.

EarthWideWalk-India-RamhanUn día me cogió la noche sin haber alcanzado ninguna población ni haber encontrado un alojamiento. Ya me veía toda la noche caminando hasta encontrar uno, cuando un hombre me preguntó qué llevaba en el carro. Le conté mi historia y resultó ser el sirviente del director general de la policía IC de Uttar Pradesh, Mr. Udayan Parmar, quien me proporcionaría alojamiento esa noche y durante varias noches más en los días siguientes en cuarteles de la policía. Además, a partir de entonces comienzo a transitar por la NH29 y pequeñas carreteritas, más tranquilas, con arcén y atravesando pequeñas aldeas y poblaciones rurales. Así proseguí mi andadura, seguido por niños que salían corriendo de sus cabañas al verme pasar, o escoltado por gente en bicicleta dándome conversación durante algunos kilómetros por el arcén de la carretera, a través de Faizabad, Basti, Mehadawal y Campierganj, jungla, macacos, aldeas con cabañas, cultivos y arrozales hasta Sunouli, en la frontera con Nepal. La última noche la pasé a escasos 500 metros de la frontera, contento por estar ya tan cerca de un país al que tenía ganas de llegar y conocer desde que salí de España.

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Así pues, el 22 de noviembre atravesaba la frontera entre India y Nepal a través de la población de Sonauli y me dirigí a Lumbini, ciudad natal de Buddha Siddharta. Esta ciudad es candidata a ser capital mundial de la Paz, lo que hace que muchos países budistas hayan decidido construir en ella un templo y que por sus calles puedas ver un alto número de monjes budistas, siendo un atractivo destino para descansar e ir cogiéndole el pulso a la atmósfera de este nuevo país.

Tras Lumbini avancé hasta Butwal, donde aparece la bifurcación al norte hacia Pokhara y hacia el este a Chitawn. Mi intención en principio era subir a Pokhara y luego a Katmandhú, pero al ser más largo el recorrido opté por coger el desvío a mano derecha, hacia el este. Tardé tres días en alcanzar Narayanghat, Sauraha y el parque Natural de Chitwan donde vi rinocerontes, anacondas, varanos y cocodrilos. Luego fueron otros tres días los que me llevó alcanzar la capital, siempre por una carretera en constante ascenso remontando curso arriba el río Narayani, unos 150 kilómetros en 3 días, con una etapa de 70kms. cuesta arriba el último día.

Desde entonces llevo un par de días en la capital, como siempre, allanando mi camino para los meses posteriores, haciendo entrevistas y tramitando algún visado. He visitado mientras tanto los templos de Swayambhunath, Boudhanath (la estupa más grande de Asia) y la plaza Durdar con sus característicos templos hindúes, además del céntrico y turístico barrio de Thamel repleto de tiendas de artesanía y empresas de deportes de aventura desde las que te saludan con el característico Namasté.

EarthWideWalk-Nepal-KatmandúEstoy contento de estar en Nepal en apenas 8 meses y medio desde que salí de España, si bien es cierto que el viaje cada vez se vuelve más difícil y exige mayores dosis de fortaleza física y mental. Además, el invierno y las navidades están ya cerca, y hay que mantener a raya a la soledad y la morriña, esas malas compañeras con las que hay que aprender a convivir. Ahora tengo la mirada puesta en Bangladesh y en los países venideros de Asia oriental: Tailandia y Malasia, mientras voy aprendiendo que el viaje evoluciona y se mueve como una onda que sube y baja, a veces arriba y otras abajo, como el propio terreno con sus llanuras y montañas, como un rayo de luz, hay días pletóricos y otros más flojos, unos más cómodos y otros inmerso en penurias, pero toca salir a caminar en todos, sin excusas…


Anónimo the author

Videoperiodista, documentalista y aventurero. Entre mayo de 2006 y junio de 2007 realizó uno de los grandes viajes de su vida: la ruta panamericana. De esta aventura nace el documental “La costura de América” que narra su viaje en solitario de 45.000 kilómetros, realizado íntegramente por tierra y más de 11 meses desde Prudhoe Bay (Alaska) hasta Bahía Lapataia en Tierra de Fuego (Argentina). Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en la India y realizado decenas de reportajes sobre turismo, cultura y sociedad para el canal de televisión español Telecinco. En enero de 2014 estuvo nominado en los Premios Goya con su cortometraje documental "La Alfombra Roja" rodado en un slum de India y que lleva acumuladas más de 130 selecciones en festivales de cine de todo el mundo. Sigue mis viajes en mi perfil de Twitter, Facebook e Instagram.